Este año, miles de alumnos de muchas escuelas en las que tiene presencia el Movimiento Antorchista eligieron como lema de sus respectivas graduaciones la frase: “Es la hora de los pueblos”, que resume el llamado valiente y urgente a que los pueblos se unan, organicen, protesten, resistan y detengan las amenazas imperialistas contra la soberanía de los países, la paz mundial
Hoy, más que nunca, la frase "Es la hora de los pueblos" resuena con una urgencia histórica en cada rincón de nuestro país donde ondea la bandera antorchista. Este lema no es un simple adorno institucional; es una declaración de principios que marca el rumbo de una lucha necesaria.
En esta ocasión quiero abordar un tema que es de muchísima importancia para que un país salga adelante, para que progrese y alcance mejores niveles de progreso y bienestar. Me refiero a la educación.
Esa frase lapidaria que se puede ocupar en nuestros tiempos tiene mucha razón y mucho fondo por analizar, más en estos momentos donde se concluye un ciclo escolar más y vemos el rezago educativo en que nos encontramos; desde la calidad de la educación, hasta la magnitud de la deserción escolar.
Este año, miles de alumnos de muchas escuelas en las que tiene presencia el Movimiento Antorchista eligieron como lema de sus respectivas graduaciones la frase: “Es la hora de los pueblos”, que resume el llamado valiente y urgente a que los pueblos se unan, organicen, protesten, resistan y detengan las amenazas imperialistas contra la soberanía de los países, la paz mundial
Cuando se menciona a Quintana Roo, la mayoría de los mexicanos piensa en playas de arena blanca, hoteles de lujo, turismo internacional y una economía pujante que genera miles de millones de pesos cada año.