En la madrugada del 22 de mayo de este año, varios drones enviados por el ejército ucraniano y guiados mediante satélites Starlink dejaron caer su carga explosiva sobre un dormitorio estudiantil perteneciente a un colegio pedagógico en Starobelks, en la República Popular de Lugansk, Rusia, lo que provocó la muerte de 21 estudiantes e hirió a otras decenas, todas adolescentes y jóvenes de entre 14 y 22 años.
México y Chiapas atraviesan una crisis educativa profunda, una deuda histórica que el Estado no ha querido resolver. Lejos de las promesas oficiales, la realidad en el sur de México demuestra un abandono constante que condena a las clases trabajadoras a la marginación y al rezago.
América Latina ha sido testigo de un visible desplazamiento del péndulo político hacia la derecha. Figuras como Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador y Nayib Bukele en El Salvador, junto con otros como Abelardo de la Espriella en Colombia, Keiko Fujimori en Perú y Laura Fernández en Costa Rica, representan un nuevo ciclo de gobiernos conservadores o abiertamente ultraliberales en la región.
En la madrugada del 22 de mayo de este año, varios drones enviados por el ejército ucraniano y guiados mediante satélites Starlink dejaron caer su carga explosiva sobre un dormitorio estudiantil perteneciente a un colegio pedagógico en Starobelks, en la República Popular de Lugansk, Rusia, lo que provocó la muerte de 21 estudiantes e hirió a otras decenas, todas adolescentes y jóvenes de entre 14 y 22 años.
El Movimiento Antorchista en Jalisco, consciente del origen histórico del problema del abasto de agua y junto con ello su calidad, propone la creación de un Plan Hídrico Estatal Integral, en el que se garantice, en primer lugar, que el vital líquido se destine a asegurar la reproducción de la vida. Que se garantice que todos los jaliscienses a lo largo y ancho de la geografía estatal tengan acceso universal al vital líquido.
Hace algunos días, la revista Buzos de la noticia, dio a conocer la grave situación que atraviesa México, con el aumentó del 11% en la importación de maíz amarillo y transgénico de los Estados Unidos, llegando a una cifra de tres millones 952 mil 249 toneladas de maíz, en los dos primeros meses de este año, según datos de la Secretaría de Economía y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).