Tecomatlán, Puebla. El avance del imperialismo, la disputa por los recursos naturales y la creciente confrontación entre las principales potencias económicas han colocado al mundo en uno de los momentos más peligrosos de la historia reciente, por lo que sólo la organización consciente de los pueblos podrá impedir una guerra de consecuencias catastróficas, afirmó Aquiles Córdova Morán, secretario general del Movimiento Antorchista Nacional…
La reciente advertencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre el mercado laboral mexicano no es un simple dato más en un informe. Es la confirmación de una realidad que, en silencio, frena el desarrollo profesional de millones de trabajadores y compromete la competitividad del país.
La temporada de lluvias ya entró en su apogeo, y la capital del país, la Ciudad de México, sus habitantes y los de la Zona Metropolitana que abarca los municipios de Ecatepec, Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, Chimalhuacán y Nezahualcóyotl, pertenecientes al Estado de México, ya estamos viviendo en medio de inundaciones, tratando de salir lo mejor librados de ellas.
La marginación y la situación tan precaria que viven miles de pachuqueños los llevan a delinquir para poder comer, para curarse; claro que es una consecuencia. Esta afirmación incomoda, pero necesaria: ¿qué sociedad estamos construyendo cuando la sobrevivencia empuja a ciudadanos a cometer delitos menores?
En estos días, en todo el país se están celebrando miles de ceremonias de graduación de los diversos niveles educativos en las escuelas públicas y privadas, ceremonias en las que se reconoce el término de un nivel educativo de millones de estudiantes, acreditándolos para que pasen a un nivel superior.
En México, hablar de vivienda suele reducirse a cifras optimistas sobre créditos otorgados, desarrollos habitacionales inaugurados o programas gubernamentales que prometen acercar un patrimonio a las familias. Sin embargo, detrás de esos anuncios existe una realidad muy distinta: millones de mexicanos siguen sin poder acceder a una vivienda digna, segura y con certeza jurídica.