Durante más de cuatro horas, el telón se abrió para contar historias de Puebla y México, provocar risas y, al mismo tiempo, invitar a mirar críticamente la realidad.
Los bosques de Durango (con una extensión de 9 millones 100 mil hectáreas) y Chihuahua (de una superficie de 7 millones 100 mil hectáreas) son la mayor extensión de pino y encino de la república mexicana; la gran mayoría, conformada por ejidos forestales y comunidades indígenas (tepehuanos y tarahumaras).
Las recientes precipitaciones han superado la capacidad del sistema de drenaje, provocando inundaciones que alcanzan hasta un metro de altura, dejando vehículos varados y, por consecuencia, la población pierde sus pertenencias.
En el caso de la vivienda, a nivel nacional, en 2026, el déficit habitacional es de ocho millones 800 mil hogares; el Gobierno federal, a través de su programa de vivienda para el Bienestar, tiene como meta sexenal la construcción de un millón 800 mil viviendas.
Esos millones de personas, que saben que si dejan de trabajar un solo día tendrán mayores dificultades para sostener la casa y la familia, comparten la misma característica: dependen de la venta de su fuerza de trabajo para poder vivir.
Martín Carranza se levanta antes del amanecer para trabajar una pequeña parcela en San Juan de las Huertas, Estado de México. Con la ayuda de dos bueyes y un arado desgastado, siembra el maíz con la esperanza de alimentar a su familia.