MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

¿Cómo van los baches en tu colonia?

image

• El 83.4 % del país padece diariamente hoyos viales perjudiciales para su patrimonio y movilidad

Los baches en las calles de las ciudades, incluyendo Hermosillo, son un problema histórico y agudo que afecta a todos los ciudadanos, una situación que ha rebasado a los gobiernos locales y estatales, al no contar con los recursos suficientes para frenar y resolver la problemática. 

Como la mayoría de los funcionarios y políticos andan mirando hacia arriba para ver qué puesto ocupar en el próximo periodo de gobierno, casi no miran hacia abajo y no se dan cuenta de los baches que hay en las ciudades que gobiernan.

El deterioro de las calles y avenidas es una clara manifestación del abandono, de la falta constante de mantenimiento de todos los servicios básicos, ocasionando serias afectaciones a todos los medios de transporte: ponchadura de llantas, afectaciones en rines, desgaste de suspensiones, accidentes viales, etcétera.

Asimismo, las malas vialidades afectan la salud de todos los usuarios, quienes, al caer en los baches, ven deteriorada paulatinamente su salud: golpes en el cuerpo, desvío de columna, desnivelación de huesos, etcétera. Independientemente de las causas económicas o políticas, incapacidades gubernamentales, razones o motivos justificados o no, a los miles de afectados todos los días nadie les repara el daño, cada uno se queda con su afectación.

A final de cuentas, quien sale perdiendo es el ciudadano, que todos los días sale a la calle a trabajar para llevar a la casa el sustento. Independientemente de las razones que sean, aquí es donde el gobierno no está cumpliendo con sus obligaciones.

Los mexicanos, cuando piensan en los problemas más graves de la ciudad donde viven, piensan en los baches, esos que aparecen después de una lluvia y pueden cambiar de tamaño en cuestión de horas o días, convirtiéndose en el principal problema urbano en 75 de las 91 zonas urbanas que contempló la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi. La cifra representa el 82 % de las ciudades incluidas en la medición.

Al cierre del primer semestre del 2026, el 83.4 % de las personas mayores de edad señaló los baches en calles y avenidas como la principal problemática de su ciudad: Ciudad Obregón tuvo el resultado más alto, el 99.3 % de los adultos encuestados mencionó los baches como el principal problema. 

La proporción que superó el 90 % fue para: Pachuca, Hermosillo, Ecatepec, Veracruz, Mexicali, Reynosa, Cancún, Morelia, Manzanillo, Durango, Nogales, Villahermosa, Juárez, Naucalpan, Guaymas y Cuautitlán Izcalli; en estas ciudades, nueve de cada diez adultos que participaron en la encuesta pusieron el deterioro de las calles como el principal problema de su ciudad. 

Como la mayoría de los funcionarios y políticos andan mirando hacia arriba para ver qué puesto ocupar en el próximo periodo de gobierno, será que por eso casi no miran hacia abajo y por lo mismo no se dan cuenta de los baches que hay en las ciudades que gobiernan.

Para todos los que pasan buena parte del día en la calle, es común encontrarse con una llanta que cae en un hoyo, un conductor que cambia de carril para esquivarlo, una fila de autos que reduce la velocidad porque el pavimento está en malas condiciones, vecinos tapando los hoyos con tierra, tráfico lento por baches, etcétera. 

Para los automovilistas, ocasionalmente el problema termina con visitas al taller por daños en llantas, rines o componentes de la suspensión. Los baches se han convertido en el principal problema. 

Las malas condiciones de las vialidades afectan los traslados, elevan los gastos de quienes usan vehículos y complican la movilidad diaria. Los baches están provocando gastos económicos constantes en los transeúntes que desequilibran la mermada economía en la mayoría de los ciudadanos.

Hay esfuerzos de gobiernos locales, un ejemplo de ello es Hermosillo, donde más de un millón 246 mil 544 metros cuadrados de baches han sido reparados a través de la Dirección de Infraestructura en los últimos cinco años; siendo insuficiente, se ha descuidado la calidad del material y varias calles principales no se han atendido. 

Lo que falta son mayores recursos financieros a este rubro que está haciendo crisis, para mantenimiento de calles, avenidas, carreteras estatales y federales públicas, simplificar las engorrosas reglas operativas para la aplicación de los recursos públicos en este rubro, y mejorar el raquítico presupuesto que se asigna desde la federación, el gobierno estatal y los municipales, el cual impacta negativamente en millones de familias todos los días. 

Por ser un añejo problema, en muchas ocasiones se politiza el tema, pero está claro que sin una coordinación, asignación y aplicación de recursos de los tres niveles de gobierno, este problema será difícil de enfrentar y resolver. 

Las afectaciones en la mayoría de las calles de casi todas las ciudades, principalmente en las zonas populares donde viven los trabajadores, se han vuelto un problema serio.

Proponemos algunas medidas que pudieran contribuir a resolver la problemática; al final, los que hoy manejan los recursos públicos y el poder sabrán:

Llevar un mapeo satelital por polígonos del bacheo en cada ciudad.

Revisar la calidad del material y exigir a las empresas contratadas su correcta aplicación que permita su durabilidad.

No sólo se deben bachear las avenidas principales; hay miles de calles que tienen años con baches y nada se ha hecho. 

Se debe crear un seguro público para reparar daños a todo tipo de transporte y los daños provocados a la salud de los ciudadanos por los baches. 

Que por ley se asigne un mayor presupuesto del erario para mantenimiento de vialidades. 

Reducir el número de burócratas en algunas dependencias de gobierno y asignar ese recurso al arreglo de calles.

El desigual e injusto reparto de la riqueza social, consecuencia del sistema económico en que vivimos, también se manifiesta en los baches; urge invertir no lo que decida el gobierno federal, sino lo que se necesite para resolver la problemática. 

Hasta ahora, cuando pedimos bachear una calle, salen con la cantaleta de siempre: no hay dinero. ¿Hasta cuándo seguiremos soportando los baches? Hasta que la mayoría del pueblo trabajador lo permita. 

Saludos, compañeros. Aquí dejamos la tarea pendiente.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más