MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Alto al bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba

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• Las medidas impuestas en 1960 aíslan a la nación caribeña para provocar un cambio político en su gobierno

El bloqueo (formalmente llamado embargo) de Estados Unidos a Cuba es un conjunto de leyes y sanciones económicas y financieras iniciadas en 1960 y 1962. Su fin principal es aislar económicamente a la isla para presionar un cambio político en su gobierno (CNN en español). 

La ONU rechaza de forma casi unánime el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba y aprueba amplias resoluciones para exigir su fin inmediato, al considerarlo contrario al derecho internacional.

Aquí se aplica el viejo dicho popular "ven la paja en el ojo ajeno, pero no se percatan de la viga que tienen en su propio ojo". Su política bélica es una constante, ya que, convertido en policía del mundo, se dedica a castigar a quien lo contradiga: invadiendo y saqueando pueblos enteros, en una terrible escena del dominio de los poderosos contra los países pobres que tienen la suerte de poseer múltiples recursos naturales, petróleo, litio, uranio, tierras raras, oro, etcétera.

Aunque se le conoce popularmente como bloqueo, técnicamente funciona como un sistema de restricciones comerciales y no como un cerco naval militar permanente (el cual sólo ocurrió brevemente durante la Crisis de los Misiles en 1962).

Para ser más claro acerca del bloqueo, creo indispensable enumerar algunas de las medidas que aplica Estados Unidos a la isla:

Prohíbe a las empresas de Estados Unidos comerciar con Cuba, con excepciones muy limitadas para ciertos alimentos y medicinas.

Impide que barcos que tocan puertos cubanos atraquen en puertos estadounidenses en un plazo determinado.

Aplica medidas de carácter extraterritorial (a través de normativas como la Ley Helms-Burton), sancionando a empresas extranjeras de terceros países que hagan negocios con la isla.

Restringe severamente las transacciones financieras de Cuba con el sistema bancario internacional y limita de forma drástica los viajes de ciudadanos estadounidenses.

Ahora veamos cuáles son las consecuencias principales:

Dificulta el acceso de Cuba a créditos externos e inversión extranjera.

Obstaculiza la compra de suministros médicos, piezas de repuesto para infraestructura básica y combustible.

Genera escasez de productos de primera necesidad para la población, afectando la calidad de vida en el país.

Una vez aclarado en qué consiste el bloqueo a la isla caribeña, creo necesario, amable lector, realizar las siguientes preguntas:

¿Dónde queda la soberanía de los pueblos a su autodeterminación de gobierno?

¿Es o no un delito de lesa humanidad castigar a pueblos enteros por decidir tener gobiernos que privilegien sus intereses nacionales antes que los intereses extranjeros?

¿Y el derecho internacional, dónde quedó? ¿Cómo es posible que organismos como la famosa Organización de las Naciones Unidas (ONU) no logren imponerse ante semejante violación?

Para esta última pregunta cabe mencionar que la ONU rechaza de forma casi unánime el bloqueo económico, comercial, financiero y energético de Estados Unidos contra Cuba. Año tras año, la Asamblea General aprueba amplias resoluciones para exigir su fin inmediato, al considerarlo contrario al derecho internacional y a la Carta de la ONU. 

Sin embargo, dichas resoluciones se han convertido en letra muerta ante las imposiciones de Estados Unidos sobre algunos desdichados países en el mundo. 

¡Lamentable y vergonzosa situación en la cual los acuerdos de la ONU pasan por el arco del triunfo! Ya no hay respeto a la soberanía nacional, ni a los derechos humanos de cualquier ciudadano del mundo. Así las cosas.

Por otra parte, creo necesario que observemos lo que pasa en otras partes de Latinoamérica. Recientemente los imperialistas norteamericanos secuestraron al presidente de Venezuela bajo los mismos argumentos de siempre: salvar al planeta de los malos gobiernos; y en países como Chile, Colombia, Perú y Bolivia, además de Argentina y El Salvador, se imponen gobiernos conservadores y de ultraderecha de forma abierta y descarada sin que nadie pueda hacer nada para impedirlo.

Por cierto, también los palestinos en Gaza siguen luchando por sobrevivir; allí se viven día a día escenas terribles de crímenes en contra de niños y mujeres desamparadas. Ante estas injusticias, ¿quién eleva su voz por los que ya no pueden hablar? ¿Por los muertos injustamente masacrados? ¿Quién?

Por esta razón les hablo a las almas sensibles que aún pueden, con acciones concretas diarias, construir una patria más justa para todos los mexicanos. Ya lo ha mencionado el gran maestro Aquiles Córdova Morán a través de su poesía, de la cual comparto un fragmento.

"El mundo que yo quiero, será todo de luces, / el genio de los hombres se verá libre al fin / de curas y de dioses, de iglesias y de cruces, / del dogma, la mentira y la miseria afín.

La creación de mi mundo pide brazos dispuestos, / corazones sinceros y cerebros sin par / y los siervos de antaño se levanten enhiestos / y exijan que, como ellos, vayamos a luchar".

Sostener una revolución como la que encabezó Fidel Castro Ruz no es nada fácil, porque es enfrentarse al imperialismo. Es prácticamente una gran osadía. 

Tras 100 años del nacimiento de ese gran hombre que lideró la revolución cubana, es justo valorar el extraordinario ejemplo que nos heredó, e imitar el camino de quienes, a pesar de enfrentar duras sanciones, prefieren morir de pie que arrodillarse ante sus enemigos. 

Es cierto que Cuba tiene grandes ejemplos de heroísmo. Pero aquí se aplica lo que escribió Martha Harnecker en su famoso libro ¿Qué es la sociedad?: "Las revoluciones sociales las hacen las grandes masas", un pueblo educado y organizado jamás puede ser vencido. No se trata del ejemplo de un solo hombre, sino de un pueblo que actúa como un solo hombre y un solo ideal.

Creo que en la historia universal pocos son los ejemplos de pueblos enteros que desafían a los poderosos de su tiempo; por lo anterior, viene a mi pensamiento la Batalla de las Termópilas, ocurrida en agosto o septiembre del año 480.

El rey espartano Leónidas I alistó a 300 soldados de élite junto a miles de aliados griegos para bloquear un paso estrecho y frenar al gran ejército del rey persa Jerjes I, y, a pesar de que un traidor los entregó al enemigo, los soldados se enfrentaron a la muerte con gran valor y dignidad.

Que cada obrero que hay en el mundo se solidarice con sus hermanos de clase, con ese pueblo cubano que se ha ganado el respeto de la humanidad, porque la tarea no fue sólo hacer la revolución, sino sostenerse frente a un enemigo mucho más poderoso que Jerjes I.

¡Abajo el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba!

¡Honor y gloria al pueblo que se atrevió a desafiar al imperialismo!

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