La vocera del Movimiento Antorchista en Yucatán, Edna Hernández Romero, denunció que el conflicto que se vive en Chichén Itzá sólo privilegia intereses económicos ligados al turismo y pone en riesgo el sustento de cientos de familias mayas que dependen de la venta de artesanías y servicios turísticos dentro de una de las zonas arqueológicas más importantes del estado.
El Movimiento Antorchista en Yucatán denunció que el desmedido incremento en el costo de la canasta básica, frente a salarios insuficientes, está empujando a miles de familias trabajadoras a condiciones cada vez más críticas, evidenciando el fracaso de la política económica que mantiene en la pobreza a la mayoría del pueblo
Los acontecimientos ocurridos en agosto, con el desalojo de personas que ocuparon irregularmente terrenos en San José Tecoh, al sur de Mérida, vuelven a poner sobre la mesa un problema que no puede reducirse únicamente a la discusión sobre la legalidad: la falta de vivienda accesible para miles de familias trabajadoras.
En Yucatán, quedarse sin luz dejó de ser un hecho extraordinario. Para miles de familias, comerciantes y trabajadores, los apagones se han convertido en un problema recurrente. Basta una falla en una línea, una tormenta, el aumento de la demanda o un problema en alguna central para que colonias enteras queden a oscuras.
Como ya es del conocimiento público, el Tren Maya fue presentado como una de las grandes obras de infraestructura del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Se prometió que traería desarrollo al sureste, impulsaría el turismo, acercaría visitantes a las zonas arqueológicas y sería rentable, sostenible y autosuficiente.