• Exigen clarificar el futuro educativo y laboral en los 26 planteles que transitarán hacia un nuevo esquema de la SEP
Aguascalientes, Ags. América Francisco Santos, líder magisterial en Aguascalientes, manifestó su preocupación ante la desaparición del modelo de bachilleratos militarizados que se implementará a partir del ciclo escolar 2026-2027 y llamó a las autoridades educativas a explicar con claridad en qué consistirá la transformación de estos planteles, qué sucederá con los estudiantes y cuáles serán las condiciones laborales de los trabajadores de la educación.
“Cualquier transformación debe hacerse con responsabilidad, transparencia y escuchando a quienes forman parte de las comunidades escolares”.
“Lo que está en juego no es solamente el nombre de una escuela. Estamos hablando del futuro educativo de cientos de jóvenes y del trabajo de maestros que durante años han contribuido a la formación de los estudiantes. Cualquier transformación debe hacerse con responsabilidad, transparencia y escuchando a quienes forman parte de las comunidades escolares”, señaló Santos.
El pasado 29 de julio, la Secretaría de Educación Pública informó que a partir del ciclo escolar 2026-2027 ninguna institución educativa podrá operar bajo las denominaciones “Militarizada”, “Militar”, “Castrense” o cualquier otra semejante. De acuerdo con la dependencia federal, existen 26 instituciones de este tipo en distintas entidades del país que deberán transitar hacia otros modelos educativos.
En Aguascalientes existen dos planteles que forman parte de este esquema: el Bachillerato General Militarizado “Primer Escuadrón de Lanceros de Aguascalientes” y el “José María Chávez”.
Durante julio pasado, ambos planteles celebraron la graduación de 230 jóvenes, 93 correspondientes al primero y 137 al segundo, lo que demuestra que existe una comunidad educativa consolidada alrededor de estas instituciones.
“Estos datos nos deben hacer reflexionar. No estamos hablando de escuelas vacías ni de un proyecto que no tenga estudiantes. Hay jóvenes que eligieron esta alternativa, familias que confiaron en ella y maestros que han desarrollado su trabajo dentro de este modelo. Por eso cualquier modificación debe garantizar que los alumnos continúen sus estudios sin afectaciones”, sostuvo el dirigente magisterial.
La autoridad educativa estatal ha señalado que los planteles no desaparecerán físicamente, sino que serán transformados y continuarán funcionando bajo un nuevo esquema. Entre los cambios anunciados se encuentra la sustitución de contenidos relacionados con formación bélica por asignaturas vinculadas con historia política y civismo, mientras que se pretende conservar elementos como la disciplina, la actividad física, la jornada ampliada y la formación en liderazgo y trabajo en equipo.

Para Francisco Santos, esta transformación debe ser evaluada cuidadosamente, particularmente porque apenas el pasado 22 de junio el Gobierno del estado entregó nuevas instalaciones al Bachillerato General Militarizado “Primer Escuadrón Lanceros de Aguascalientes”, entre ellas comedor, cocina y rehabilitación de aulas, además de anunciar más de 520 becas para apoyar la permanencia escolar de los jóvenes.
“Es necesario que las autoridades expliquen a la sociedad cuál fue la evaluación que llevó a modificar el modelo y cómo se aprovechará la infraestructura que ya existe. Si se pretende mejorar la educación, estamos de acuerdo en que se hagan cambios, pero esos cambios deben traducirse en mejores condiciones para los estudiantes y no solamente en una modificación administrativa”, afirmó.
La líder magisterial señaló además que la discusión debe considerar las necesidades reales de los jóvenes de Aguascalientes. El estado requiere ampliar las oportunidades para que los adolescentes puedan continuar estudiando después de la secundaria, pero también necesita garantizar escuelas dignas, docentes suficientes, infraestructura adecuada y programas académicos que permitan a los estudiantes desarrollar plenamente sus capacidades.
“México necesita más educación y mejores escuelas. No podemos permitir que los jóvenes sean quienes paguen las consecuencias de las decisiones administrativas. Si existen deficiencias en un modelo, deben corregirse; si existen prácticas que vulneran los derechos de los estudiantes, deben eliminarse; pero también deben conservarse aquellos elementos que hayan demostrado ser útiles para su formación”, puntualizó.
Francisco Santos también consideró indispensable atender los señalamientos que han surgido alrededor de algunas prácticas dentro de estos planteles.
Cualquier denuncia relacionada con violencia, maltrato o vulneración de los derechos de los estudiantes, dijo, debe ser investigada de manera seria y transparente, garantizando tanto la protección de los jóvenes como el debido proceso para quienes sean señalados.

“Defender la educación pública no significa defender aquello que esté mal. Significa exigir que las escuelas sean espacios seguros, dignos y adecuados para aprender. Pero tampoco podemos generalizar ni descalificar todo un modelo sin realizar una evaluación objetiva de sus resultados. La discusión debe hacerse con datos y escuchando a estudiantes, padres de familia y maestros”, expresó.
Francisco Santos hizo énfasis en que los docentes también deben ser considerados dentro de la transformación. Cualquier modificación del modelo educativo debe establecer con claridad qué sucederá con las plazas, funciones, horarios y condiciones laborales de quienes actualmente trabajan en estas instituciones.
“La transformación educativa no puede hacerse ignorando al magisterio. Los maestros somos quienes conocemos las necesidades de las escuelas y quienes todos los días estamos frente a los estudiantes. Si se quiere construir un nuevo modelo, debemos participar en su diseño y conocer con anticipación cuáles serán sus características”, manifestó.
Asimismo, la líder sostuvo que la discusión sobre los bachilleratos militarizados debe convertirse en una oportunidad para debatir de manera más amplia sobre la educación media superior en Aguascalientes. El objetivo debe ser que ningún joven abandone sus estudios por falta de espacios, recursos o condiciones adecuadas.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades educativas federales y estatales para que proporcionen información clara y suficiente a estudiantes, padres de familia y trabajadores de la educación antes del inicio del nuevo ciclo escolar.
“Los jóvenes tienen derecho a la certeza y a una educación de calidad. Si se va a transformar el modelo, que sea para mejorar. Que se mejoren los contenidos, que se fortalezcan las escuelas, que se garantice la seguridad de los alumnos y que se respeten los derechos de los maestros. La educación no puede reducirse a cambiar el nombre de una institución; debe significar mejores oportunidades para nuestros jóvenes”, concluyó.
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