MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Un medio que se cae… ¡y un pueblo que florece!

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• Cierra La Jornada de Oriente impreso, diario que ataca a Huitzilan, mientras el municipio consolida 42 años de administración antorchista

Me impactó la noticia, pero era de esperarse. La mañana del viernes 31 de julio supe que La Jornada de Oriente dejaría de circular en papel. Luego de 39 años de imprimirse y venderse en los puestos de periódico capitalinos, la empresa cerró sus rotativas. 

La Jornada de Oriente estaba quebrada, pero no sólo económicamente, sino también editorialmente como lo hemos denunciado los antorchistas.

También desapareció el impreso de La Jornada de Tlaxcala. Ambos venían insertos en la edición diaria de La Jornada (apoyada económicamente por el PRD, el PRI y Morena); por lo tanto, la venta de las dos ediciones locales era consecuencia, en gran medida, del interés de los lectores por la compra del nacional.

Pero un periódico es un negocio en el sistema de producción de mercancías. Y no importa si se trata de un pasquín de rancho, uno estatal (en realidad no existen ya los estatales, porque nadie logra esa difusión) o uno nacional, no vive de la venta de sus ejemplares. No está creado para eso. 

El periódico creado como un negocio rentable debe generar ganancias poderosas para que los dueños se enriquezcan. Y para eso sólo hay una vía: la venta de anuncios publicitarios a las empresas y al gobierno (y buena parte de esos anuncios se hacen vendiendo la pluma con notas, artículos o columnas que les agraden a los funcionarios).

Así que La Jornada de Oriente, que dirige Aurelio Fernández y en la que escribe el columnista Fermín Alejandro, el lunes 3 de agosto no apareció en los puestos de periódico.

Gerardo Pérez, creador y columnista del periódico Foro 21, dijo lo siguiente en su columna titulada "La Jornada de Oriente ya no saldrá impresa", del lunes 3 de agosto: "El pasado viernes, Pino Fernández, distribuidor de La Jornada, sostuvo una reunión a las 6 de la mañana con los voceadores en el Pasaje del Portal de la capital poblana.

Ahí les comunicó que era el último día que salía impreso La Jornada de Oriente. Y que se mantendrá la distribución de La Jornada nacional. Trasciende que dos factores llevaron a salir de la circulación: caída de la publicidad impresa, aunado al vaivén del precio del papel. Con la suma de que los lectores dejaron de comprarlo. 

En español, todo eso —digo yo— se resume en que no se supo vender con el gobierno actual (con el difunto Miguel Barbosa jaló muy bien en la relación publicitaria, con varios millones de pesos según dicen los portales que lo investigaron), seguramente operaba con deudas por años de ser un mal negocio y no logró tener un grupo grande y estable de lectores de sus páginas (¿y del digital sí? Pregunto sin ofender). 

La Jornada de Oriente estaba quebrada, pero no sólo económicamente, sino también editorialmente… como lo hemos denunciado los antorchistas desde hace muchos años.

En notas y columnas se nos calumnió durante muchos años en todos los temas que les fue posible. Pero en uno destacaron. El periodista Martín Hernández Alcántara, gran amigo del cacique Alonso Aco Cortés, lanzó acusaciones, mentiras y hasta amenazas de muerte en La Jornada de Oriente.

Cito una, publicada el 12 de enero de 2016: "Cuídense mucho, no vaya a ser que alguien de ustedes aparezca por ahí muerto o malherido", sentenció Alonso Aco, entrevistado por Martín Hernández. Meses más tarde fue asesinado el presidente municipal huitzilteco Manuel Hernández Pasión.

¡Ese es el periodismo delictivo que impulsan en La Jornada de Oriente! Ya desapareció el impreso. Ya veremos qué hacen con su edición digital, pero no habrá mucha diferencia porque los dueños, columnistas y reporteros son los mismos que desde hace años han mentido.

A pesar de todos los ataques en la prensa, Huitzilan avanza, avanza y avanza, como dijo Manuel Hernández. 

El pueblo de allá se organizó con Antorcha hace 42 años, en el intento por frenar los asesinatos. Antes de 1984, en Huitzilan gobernaban los caciques y los pistoleros de la UCI, no había progreso, ni obras, ni caminos y tres escuelas sin maestros. 

La UCI y los caciques de la familia Aco explotaban al pueblo: lo obligaban a trabajar y le pagaban con salarios de hambre. Como no había clínicas ni doctores, se curaban con aguardiente, agua con sal o yerbas del campo. Un enfermo grave debía ser trasladado, en una silla amarrada sobre la espalda, hasta Zapotitlán (se trata de ocho kilómetros cargando 70 u 80 kilos con el cuidado que necesita un enfermo). Los rebeldes —campesinos humildes, trabajadores, valientes, opositores de los caciques y de la UCI— eran asesinados a plena luz del día y sus cuerpos se abandonaban en las calles para que se los comieran los perros y para que, descompuestos, sembraran terror entre los campesinos huitziltecos.

En 1983, buscaron la ayuda de Antorcha Campesina y se reunieron con el líder nacional, Aquiles Córdova Morán. Con Ramírez Velázquez como presidente electo por el pueblo, Antorcha entró a Huitzilan el 21 de marzo de 1984. Desde entonces, gobierna el pueblo.

Hoy, Huitzilan ha cambiado de forma completa: es un municipio indígena modelo a nivel nacional que cuenta con calles, caminos y carreteras pavimentadas, con 63 escuelas de todos los niveles educativos, con 33 canchas deportivas y con una unidad deportiva, con clínicas en las comunidades y con un hospital en la cabecera municipal, con auditorios para reuniones políticas a las que asisten más de cinco mil personas, para presenciar eventos de arte o fiestas alegres.

Asimismo, más del 90 % de la población cuenta con todos los servicios básicos necesarios para una vida digna. Huitzilan, pues, es un municipio que progresa, gracias a que la mayoría del pueblo se ha educado y organizado con el Movimiento Antorchista. Esto es lo que hace la diferencia entre un pueblo que progresa y aquellos que quedan marginados por el gobierno y por el sistema capitalista.

Se ha documentado ampliamente el desarrollo y el progreso de Huitzilan en varios libros escritos por intelectuales progresistas, en los medios de comunicación que no viven de la publicidad del gobierno —que son muy pocos— y en las redes sociales con fotografías y videos que ahora producen y difunden los jóvenes.

Y para que usted pueda ver ese progreso y la paz con la que viven los campesinos de aquel hermoso municipio, nos invitan a que acudamos a la Feria Huitzilan de Serdán 2026, del 9 al 15 de agosto.

Todos los eventos son gratuitos: los torneos de basquetbol, de futbol, de ciclismo, trail running, la rodada de motos; el bellísimo encuentro de bordados de las artesanas de la Sierra Norte, la demostración gastronómica, el concurso de xochisones, el encuentro de tríos huastecos y sones tradicionales, el encuentro de danzas de la región y la representación de la boda indígena, los eventos artísticos con grupos musicales como K-Paz de la Sierra, así como la quinta edición de la Expo Café.

Es una fiesta del pueblo pobre, preparada por el Honorable Ayuntamiento que encabeza el profesor Josué Elías Velázquez Bonilla y por los antorchistas huitziltecos para los más de 35 mil visitantes que se espera que acudan, entre ellos, usted y su familia. No se la pierdan ¡Por allá nos vemos!

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