Torreón, Coahuila. Eran las cinco de la tarde de este jueves 27 de agosto cuando las puertas del Teatro Nazas comenzaron a recibir a estudiantes, familiares, docentes e invitados especiales que acudieron a uno de los momentos más esperados por la comunidad del Instituto de Estudios Superiores Ignacio Zaragoza (IESIZ), la ceremonia de graduación, escuela fundada por el Movimiento Antorchista de Coahuila.
Poco a poco, el recinto se fue llenando de rostros emocionados, abrazos, fotografías y sonrisas. Los jóvenes, vestidos para la ocasión, llegaban acompañados de quienes durante sus años de estudio estuvieron a su lado y fueron parte importante de su esfuerzo para alcanzar esta meta.
Más de 230 estudiantes fueron protagonistas de una tarde-noche que quedará marcada en su memoria. Para ellos, no se trataba solamente de recibir un documento que acredita la conclusión de sus estudios, sino de celebrar el resultado de años de trabajo, sacrificios, desvelos y perseverancia.
El escenario del Teatro Nazas recibió a los egresados de las licenciaturas en Comunicación Social, Ciencias de la Educación, Derecho, Administración de Empresas y Expresión Artística, correspondientes a las modalidades escolarizada y sabatina. También estuvieron presentes jóvenes que concluyeron sus estudios de maestría y doctorado, ampliando la celebración a quienes decidieron continuar su preparación profesional.
La ceremonia transcurrió entre aplausos y momentos de emoción. Cada grupo de egresados fue llamado al escenario, donde familiares y amigos respondieron con entusiasmo al ver a los jóvenes alcanzar una meta que, en muchos casos, comenzó varios años atrás.
Para Nidia Mariel Ocon Soto, directora del plantel, observar la culminación de una nueva generación representa una satisfacción especial y, al mismo tiempo, la responsabilidad de continuar fortaleciendo el trabajo educativo de la institución.

“Estamos muy contentos de que otra generación se haya graduado. Hemos aprendido bastante en estos 10 años y nos hemos esforzado mucho para entregarles toda la materia que necesitan”, expresó la directora.
Sus palabras reflejaron también el camino recorrido por el instituto durante una década, periodo en el que docentes y directivos han trabajado para brindar a los estudiantes las herramientas necesarias para enfrentar los retos de su vida profesional.
Pero la graduación no se limitó al protocolo académico. La cultura ocupó un lugar importante dentro de la celebración y permitió que los asistentes disfrutaran de diversas expresiones artísticas preparadas especialmente para la ocasión.
Uno de los momentos destacados fue la presentación de la poesía coral “Nací libre”, de Catalina Pastrana, que dio paso a diferentes números culturales. También se presentó el coro con “El cascabel”, de Lorenzo Barcelata, además de una danza kikapú y danzas folclóricas representativas de los estados de Colima y Chihuahua.
La música se hizo presente con los duetos “Ojitos verdes”, de Pepe Albarrán, y “Piensa en mí”, de Agustín Lara y María Teresa Lara. Las interpretaciones acompañaron una celebración en la que el arte y la educación se encontraron sobre el escenario.
Entre los invitados especiales estuvieron el maestro Teléforo García, integrante del Comité Nacional del Movimiento Antorchista, así como el licenciado Pablo Pérez García, dirigente estatal del Movimiento Antorchista en Coahuila.

La presencia de invitados, familiares y representantes de la comunidad educativa dio un marco especial a la ceremonia, en la que también se reconoció el papel que las familias desempeñan en el camino académico de los jóvenes.
Porque detrás de cada graduado existe una historia. Hay padres que acompañaron, hermanos que alentaron, compañeros que compartieron aulas y maestros que estuvieron presentes durante el proceso de formación. Por ello, la ceremonia también fue un reconocimiento a quienes caminaron junto a los estudiantes hasta llegar a este día.
En su mensaje, la directora del plantel aprovechó además para recordar que el IESIZ mantiene abierta su oferta educativa para quienes desean continuar con su preparación.
“Todavía tenemos oferta educativa y esta semana las inscripciones fueron gratuitas”, señaló, invitando a los jóvenes a conocer las opciones académicas que ofrece la institución y a continuar construyendo su futuro mediante la educación.
Conforme avanzó la ceremonia, el Teatro Nazas se convirtió en escenario de abrazos, fotografías y felicitaciones. Los graduados recibieron el reconocimiento que acredita la conclusión de sus estudios y, con ello, cerraron un capítulo para comenzar uno nuevo.

La emoción se hizo evidente en los rostros de quienes, después de tres años de esfuerzo, finalmente podían escuchar su nombre y subir al escenario. Algunos acompañados por sus padres; otros, por sus parejas, hijos o amigos. Todos con una historia distinta, pero unidos por el mismo objetivo: concluir su preparación académica.
La tarde se convirtió en noche y la celebración llegó a su fin. Sin embargo, para los más de 230 egresados, aquel jueves 27 de agosto no representó simplemente el cierre de un ciclo escolar.
Fue el día en que los sueños que alguna vez comenzaron en un salón de clases tomaron forma de una nueva oportunidad.
Con esta graduación, el Instituto de Estudios Superiores Ignacio Zaragoza refrendó su compromiso con la formación de profesionistas y con la educación como una herramienta para transformar la vida de los jóvenes y contribuir al desarrollo de su entorno.
El último aplauso en el Teatro Nazas no fue solamente para quienes recibieron su reconocimiento. También fue para sus familias, sus maestros y para todos aquellos que hicieron posible que una nueva generación llegara hasta este momento.
Para los graduados, a partir de esta noche comienza otra historia: la de llevar a la práctica todo lo aprendido y enfrentar con preparación, responsabilidad y compromiso los nuevos retos que les esperan.
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