• La organización exige que la abundancia económica beneficie a las familias trabajadoras
Quintana Roo cumplió el pasado 8 de octubre 52 años como estado libre y soberano, con una economía que se ha consolidado como una de las principales potencias turísticas de México. Sin embargo, detrás de los hoteles de lujo, las inversiones millonarias y la llegada de visitantes persisten problemas sociales.
Estos problemas evidencian los desatinos y retrocesos sobre un desarrollo más equitativo y de "prosperidad compartida".
Juan Carlos Pool Contreras, vocero del Movimiento Antorchista en la entidad, cuestionó las afirmaciones de la gobernadora Mara Lezama Espinoza de que los pobladores se fortalecen. No refiere a quiénes en especial, pues "la riqueza generada del turismo no está llegando a los hogares de quienes sostienen la industria".
El informe anual sobre la situación de pobreza y rezago social 2025 de la Secretaría de Bienestar evidenció que la pobreza aumentó 7.6 %. Esto significa 52 mil 398 nuevos pobres. De enero de 2025 al mismo mes de este año, la cifra pasó de 683 mil 887 a 736 mil 285.

A su vez, la instancia federal destaca que el 38.5 % de los casi dos millones 100 mil quintanarroenses presenta algún grado de vulnerabilidad por carencias sociales. Esto se observa sobre todo en el norte y la zona maya del estado.
"Aunque el gobierno estatal ha reconocido esta problemática y ha prometido aplicar programas para combatir la pobreza, se ha quedado en promesas. Sólo muestran en la foto a los grandes complejos hoteleros, restaurantes de lujo, centros nocturnos, parques y centros comerciales", reveló Pool Contreras.
"Estos lugares proyectan una imagen de desarrollo económico constante. En lo que va de este 2026, en la entidad persiste una realidad que contrasta con la imagen de prosperidad difundida por las autoridades en revistas, periódicos y redes sociales.
Esta abundancia no se distribuye uniformemente entre la población que más lo necesita", agregó el vocero. Estas cifras contrastan con el dinamismo de una industria que genera importantes ingresos.
No obstante, también enfrenta dificultades para garantizar empleos estables, prestaciones laborales y mejores condiciones de vida para todos los sectores de la población. A ello se suman los problemas de inseguridad, las carencias de infraestructura en colonias populares y las dificultades de acceso a vivienda.
Vivir en la pobreza se ha hecho una costumbre para muchas familias humildes que perdieron incluso las esperanzas de que, algún día, su vida cambie.
Asimismo, persisten las desigualdades que enfrentan las comunidades rurales y mayas, particularmente en distintas regiones del centro y sur de la geografía estatal. "Vivir en la pobreza se ha hecho una costumbre para muchas familias humildes que perdieron incluso las esperanzas", señala Eduardo Rodríguez.
Él es vecino de la colonia Unidad Antorchista en Cancún. "El gobierno también tiene la responsabilidad de crear condiciones que permitan a las personas vivir dignamente", denunció.
"No basta con ofrecer ayudas económicas si al mismo tiempo existen empleos mal pagados, servicios públicos deficientes y pocas oportunidades para salir de la miseria de manera permanente. Esta es la suerte que corremos los pobres.
Después de más de medio siglo de consolidación de nuestra entidad, las cosas no han cambiado para bien. Debemos trabajar, pero ahora con más intensidad de lo que sea para sobrevivir.
No queda de otra que buscar el sustento para sacar unos pesos diarios para la comida. A veces, los turistas dan propinas, regalan ropa, refrescos o agradecen porque está limpio el baño, y de algo hay que vivir.

Mientras la administración dice que va a combatir la pobreza, las soluciones no siempre llegan a quienes más las necesitan o no resuelven las causas del problema. Muchos, como yo, han migrado de sus lugares de origen no por gusto, sino porque hay que comer", lamentó el señor Rodríguez.
"El estómago de mis hijos no espera, no pide permiso. Además, se necesitan empleos dignos, educación de calidad, acceso a servicios de salud y políticas que permitan a las familias humildes, como yo, mejorar sus ingresos", subrayó.
Desde esta perspectiva, Antorcha considera necesario actuar mediante la lucha organizada. Exigen a los gobiernos estatales y municipales, cómplices de las inmobiliarias y empresarios, que fortalezcan la inversión en infraestructura urbana, agua potable, drenaje, vivienda, educación y salud.
También piden que impulsen empleos formales con salarios suficientes y promuevan alternativas productivas que reduzcan la dependencia económica del turismo. A 52 años de su constitución como estado, la gobernadora Mara Lezama tiene responsabilidades y obligaciones concretas que no se han materializado.
La riqueza natural y turística representa una oportunidad extraordinaria, pero convertirla en bienestar exige políticas públicas, inversión y atención efectiva a las necesidades de la población. De lo contrario, la lucha organizada y sistemática será la única salida de los pobres de la industria sin chimeneas.
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