MAN exige salario digno y llama a la organización
Durango, Dgo. Para el Movimiento Antorchista en Durango, el dato de inflación anual de 3.2 % registrado en septiembre, por debajo de la media nacional de 3.45 %, no es motivo de celebración, sino una nueva muestra de la desconexión entre las estadísticas oficiales y la vida cotidiana de los sectores populares.
El dirigente estatal de la organización, Pedro Martínez Coronilla, y el líder municipal, Martín González Ávila, fijaron una postura contundente: "No se puede maquillar la realidad con cifras; el pueblo sigue sin alcanzar para comer".
González Ávila fue directo al responder a los números del Inegi: "Mientras el gobierno presume que la inflación bajó, en colonias como Luz del Carmen y Humberto Gutiérrez las familias siguen batallando para llevar el sustento a la mesa. Un 3.2 % no significa nada cuando tu salario no alcanza ni para la mitad de la despensa".
La organización recordó que, de acuerdo con monitoreos de precios, un mismo paquete de 24 productos básicos puede costar hasta 120 pesos más en una tienda que en otra dentro de la misma ciudad, con canastas que llegan a los 939.79 pesos, por encima del límite de 910 pesos del programa oficial contra la carestía.

Para Antorcha, esa disparidad es prueba de que el mercado no regula nada en favor del pobre.
El organismo rechazó la narrativa oficial que presenta la trayectoria descendente de la inflación, de 4.6 % en abril a 2.9 % en agosto, con un ligero repunte a 3.2 % en septiembre, como un logro de la política económica.
"Que la inflación haya bajado de 4.6 a 3.2 % no significa que los precios hayan bajado; significa que suben más despacio. La tortilla, el huevo, la luz y el gas siguen carísimos. El daño ya está hecho", sostuvo Martínez Coronilla.
El líder estatal subrayó que, aunque el gobierno federal mantiene la inflación dentro del rango meta del Banco de México por quinto mes consecutivo, el 66 % de los trabajadores formales en Durango no gana lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas, y más del 40 % de la población no puede adquirir la canasta alimentaria.
Para Antorcha, el debate sobre la inflación es una cortina de humo que oculta el problema de fondo: la miseria salarial.
"Un salario mínimo de poco más de nueve mil pesos no es un salario digno. Un salario digno es el que te permite comer bien, vestirte, educar a tus hijos, tener casa y atención médica. Eso no lo da este sistema", afirmó González Ávila.
La organización advirtió que la caída en el precio del gas LP, que en septiembre registró una variación anual de menos 0.07 %, o el moderado incremento de la gasolina Magna, de apenas 0.36 %, no compensan el impacto acumulado de meses de alzas en alimentos, electricidad y servicios.
Frente a lo que calificó como "economía de migajas", el Movimiento Antorchista planteó su propia agenda:
• Salario digno y ligado al costo real de la vida, no a índices oficiales que no reflejan el gasto familiar.
• Empleo formal y bien remunerado para frenar la informalidad, que ya alcanza al 54.8 % de los trabajadores en el país.
• Redirección del gasto público hacia salud, educación e infraestructura en las colonias populares.
• Reforma fiscal progresiva, donde "el que más tiene, más pague".

El dirigente estatal cerró con un mensaje político sin ambigüedades: "Los datos del Inegi no van a llenar la olla de nadie. Sólo la organización del pueblo puede arrancar mejores condiciones de vida. La única forma de cambiar esta realidad es que el pueblo conquiste el poder político".
Para la organización, el 3.2 % de inflación no es una buena noticia: es una advertencia de que la economía sigue funcionando contra los pobres.
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