MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

¿Hay niños completamente felices?

image

Después de la euforia que merece celebrar a los más pequeños de la casa, realmente ¿qué nos queda? En las calles y escuelas vimos un sinfín de muestras alegres de cariño, peinados “locos”, juegos, disfraces y reparto de juguetes. Pero no todos los niños lo pudieron disfrutar.

Puebla se encuentra en el sexto lugar a nivel nacional con más casos de trabajo infantil, registrando a poco más de 2 mil infantes en esta situación.

Lejos de que muchos padres y madres de familia se las apañaron como pudieron para hacer las ingeniosas tareas que les dejó esta semana, y de que muchos de ellos fueron resultados interesantes, casi nadie habla de lo que más afecta a esos pequeños y sus familias: la pobreza y la inseguridad.

En el primer caso, estudios hechos por centros de investigación y las propias autoridades, destacan que pese a la “reducción” de la pobreza, muchas familias no alcanzan a llegar a la quincena, mucho menos a adquirir la canasta básica, que cuesta entre 2 mil y 2 mil 400 pesos para cuatro integrantes de una familia. Además, se ha disminuido la cantidad accesible de productos.

Esto empuja a las familias a hacer que los hijos trabajen, principalmente en sectores como la agricultura, la minería o el comercio informal, en donde aproximadamente 3.4 millones de niños, niñas y adolescentes se encuentran.

Puebla se encuentra en el sexto lugar a nivel nacional con más casos de trabajo infantil, registrando a poco más de 2 mil infantes en esta situación.

A finales de 2025 se estimaba que 73 de cada 100 personas nacidas en hogares de escasos recursos no lograrían superar la pobreza por ingresos en la adultez. Además, de acuerdo con el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), entre 2016 y 2024 la reducción de la pobreza por ingresos fue diez puntos menor, lo que significa que siguen estando limitados.

Por otra parte, la Unicef ha hecho varios llamados de alerta a México, demostrando, en análisis recientes que la violencia contra la niñez se ha incrementado, así como las desapariciones. Cerca del 55 % de las niñas han sufrido violencia en el entorno familiar.

Crear espacios seguros, donde a los pequeños se les pueda brindar lo necesario para una mejor formación se ha vuelto el reto a superar, pero tal parece que lo que unos ven como necesidad otros lo ven como una promesa que puede postergarse.

No es extraño ver a niños vendiendo dulces o pidiendo una limosna, ayudando en los tianguis o trabajando abiertamente, pero lo hemos normalizado que poco se escucha la denuncia de esta situación.

Es imprescindible recuperar esta bandera, abrazarla y luchar por ellos, que son los nuevos habitantes del mundo, dejarlos a su suerte es olvidar el porvenir y lo que representa para toda la humanidad.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más