Hace varios días, un grupo de ciudadanos acudimos a la presidencia municipal de Chiconcuautla, Puebla, buscando ser atendidos por el Ing. Claudio Garrido Hernández, para preguntarle por el avance de las solicitudes de obra que le hicimos llegar al ayuntamiento, para saber cómo pensaba el ayuntamiento en dar solución a nuestras demandas, que entregamos hace varios meses y que tienen que ver con carencias en las escuelas, apoyos para colonias pobres y comunidades.
Sin embargo, al acudir al edificio municipal encontramos que el Ing. Claudio aún no llegaba, a pesar de ser ya más de las 10 de la mañana. Atendidos por la secretaria, se nos dijo que "posiblemente" llegaba "más tarde", citándonos a las 12 del día. Hicimos caso a la indicación y regresamos a la hora señalada, para encontrarnos ahora con que el presidente estaba "muy ocupado" y que se encontraba resolviendo "asuntos de suma importancia". Entenderá usted, amable lector, que la intención del ayuntamiento a estas alturas ya era clara: no dialogar con la representación de Antorcha en el municipio.
Finalmente, en un "descuido" del señor Presidente pudimos abordarlo en pleno pasillo (porque ni siquiera tuvo la amabilidad de pasarnos a su oficina) para plantearle nuestras dudas acerca de las solicitudes mencionadas. Respondió diciendo que desconocía tales documentos, que él es una persona que se reúne todo el tiempo con su cabildo y que en ningún momento le han hecho llegar alguna solicitud.
Es necesario decir, y lo podemos demostrar, que la mayoría de las solicitudes tienen fecha de por lo menos siete meses de antigüedad y que además fueron canalizadas al área pertinente: por ejemplo, las solicitudes de pavimentación de calles con la oficina de Obras Públicas, las de las mejoras de infraestructura en las escuelas con la Regiduría de Educación y así como cada una de las solicitudes de solución a nuestras demandas. Añado que, al momento de ser entregadas, fueron firmadas de recibido con el sello del área pertinente.
Ante el "desconocimiento", acordamos otra cita dos días después. Ahí presentaríamos copias de todos los documentos firmados y sellados. El día elegido fue miércoles 6 de abril el año en curso. Llegada la fecha, acudimos puntualmente a la cita sólo para encontrarnos con una oficina vacía, ya que el señor presidente aun no llegaba. Pasaba ya la una de la tarde, cuando la secretaria nos informó que el señor presidente estaba a punto de llegar y que esperáramos un "poco más". Sin embargo, el reloj marcó tres y media, y el flamante presidente nunca se apareció.

Esta misma escena se repitió durante tres semanas consecutivas, en las que sólo encontramos como respuesta la ausencia del presidente y, como consecuencia, una negativa a entablar diálogo y resolver las peticiones de un importante sector del pueblo de Chiconcuautla.
Así las cosas, por este medio denunciamos la política de indiferencia y oídos sordos que caracteriza a la administración del Partido del Trabajo, que encabeza Garrido Hernández, en contra de Antorcha Campesina, y de todo el pueblo del municipio.
Pero esto sólo es la punta del iceberg. Existen otros indicios que señalan que la administración actual se ha quitado la máscara que había portado, para dejar ver sus funestos intereses que lesionan los derechos del pueblo.
En el ramo de Salud Pública hay un completo abandono de todos los centros de salud, los cuales no reciben ningún tipo de mantenimiento, ni se asoma un atisbo de gestión municipal que surta de medicamento y mejore la atención en cada uno de los pueblos. No hay convenios con el personal de salud para que extiendan la atención a la gente en días festivos y altas horas de la noche. Todo esto en detrimento de la salud de los más necesitados. Y que ya ha costado la vida a decenas de pobladores.
En el aspecto educativo su labor se resume a citar a reuniones extraordinarias a todos los directores, de todos los niveles educativos para programar festejos oficiales, pero nunca para dar opciones de mejorar la infraestructura educativa. Desde el arribo del actual munícipe, se han hecho compromisos por la educación que han resultado sólo una falacia. Tan solo un ejemplo: en la comunidad de Iztacoquitla, los pobladores llevan más de tres años solicitando el apoyo en la adquisición de un terreno para la telesecundaria de Nueva creación, requisito indispensable para la asignación de la clave oficial. Es la fecha en que la autoridad municipal no da respuesta positiva.
En Infraestructura Carretera la situación no cambia respecto a lo anterior. Total abandono de las vías principales que comunican a Chiconcuautla con Huauchinango y Zacatlán. En lo que va del periodo no se le ha invertido un solo peso a continuar con la pavimentación de dichas vías. Y tampoco las vías intermunicipales han recibido un solo metro cúbico de concreto.
En los apoyos al campo existe una total indiferencia para ayudar al campesinado. Los cafetales están a merced del ataque de la roya sin que al ayuntamiento le importe un ápice. En el cultivo de maíz, que es de subsistencia, también hay apatía, no hay un programa integral que provea de fertilizante a todos los pequeños productores.
Y éstos son sólo algunos aspectos de la descomposición que se vive en el municipio. Por estas razones, el Movimiento Antorchista en Chiconcuautla levanta la voz para denunciar públicamente la arbitrariedad y falta de seriedad de parte del presidente municipal por resolver los planteamientos que se le han hecho llegar por escrito. Al mismo tiempo, invitamos a los distintos sectores del municipio para que se una a este clamor conjunto y exijamos que Claudio Garrido Hernández se ponga a trabajar al servicio del pueblo.
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