• 89 % ingresa a nivel medio pero muchos abandonan las aulas ante la falta de fondos e insuficientes vacantes locales
En Baja California Sur se presume que somos el tercer lugar nacional en cobertura de bachillerato, con 89 % contra un 80.6 % nacional. Suena bonito en el informe de gobierno, pero esa cifra esconde la trampa que viven miles de familias en La Paz y Los Cabos.
En Los Cabos un joven de diecisiete años gana más como mesero sin preparatoria que su papá con preparatoria terminada.
Aquí entrar a la preparatoria y a la universidad es una carrera de obstáculos donde te pueden dejar fuera, aunque tengas buenas calificaciones. Tenemos dos problemas que se alimentan entre sí: la deserción que no cede y los cupos que no alcanzan.
La SEP en BCS nos dice que bajamos la deserción en media superior del 13 al 14 % que teníamos hace tres años al 8.2 % actual, es una mejora, pero no nos confundamos: 8.2 % sigue siendo altísimo para un estado de sólo 153 mil estudiantes.
A nivel nacional, el panorama es peor: en el ciclo 2024-2025, casi un millón de jóvenes abandonaron la escuela en México, existe una tasa de abandono en media superior del 11.3 %.
Pero, ¿por qué el abandono? La propia SEP lo reconoce: necesidad económica, adicciones y migración por trabajo.

En Los Cabos, un joven de diecisiete años gana más como mesero sin preparatoria que su papá con preparatoria terminada. El sistema le ofrece mil 900 pesos bimestrales de beca para el pasaje, mientras el hotel le ofrece 18 mil pesos al mes más propinas. ¿Qué le estamos pidiendo que elija?
La escuela no compite con el mercado laboral, lo expulsa hacia él. Supongamos que el joven aguanta y quiere seguir estudiando. Ahí empieza el segundo infierno: el cupo.
En el ciclo 2024-2025 se registraron más de 14 mil alumnos de nuevo ingreso a preparatorias en BCS. La secretaria Alicia Meza dijo que se tuvo que habilitar un CEB 9/35 en el turno vespertino de una secundaria en La Ballena, en San José del Cabo, y construir cinco aulas más de emergencia.
Eso no es planeación, es improvisación. En Los Cabos, donde la matrícula crece 4 mil alumnos por año por la explosión demográfica, ya no hay espacio ni en públicas ni en privadas. Las públicas están saturadas. Y las privadas, que deberían ser la válvula de escape, tienen cupos limitados y colegiaturas impagables.
Hoy, una preparatoria privada en Los Cabos cuesta entre 3 mil 500 y 7 mil pesos al mes. Para una familia que paga 12 mil pesos de renta, es imposible. La ley dice que las privadas deben dar 5 % de becas completas, pero ese 5 % se queda corto.

Y en superior es igual. La UABCS nació en 1976 en aulas prestadas de una primaria porque no había universidad. Casi 50 años después, seguimos en aulas prestadas. La UABCS Los Cabos, el Tecnológico de La Paz y las privadas como la UABCS, Tecnológico de La Paz, Universidad de Tijuana La Paz, tienen listas de espera. Si no quedaste en la UABCS, tu opción privada más barata te cuesta 4 mil 500 pesos al mes. Entonces el joven que no desertó por dinero, ahora tiene que desertar porque no hay cupo o porque el cupo privado es impagable.
BCS se vendió como un estado que necesita mano de obra calificada para el turismo de lujo, pero le estamos negando la educación a esa mano de obra. Mientras sigamos celebrando que "bajamos del 14 al 8 %" como si fuera una medalla, sin ver que ese 8 % son más de 2 mil 500 jóvenes en Los Cabos que cada año dejan la preparatoria para irse a trabajar a un hotel donde nunca los van a ascender porque no tienen título, vamos a condenar al estado a ser eternamente un destino de meseros sin ascenso social.
No necesitamos más aulas improvisadas en secundarias. Necesitamos un cambio de sistema. Porque hoy en BCS, el que quiere estudiar tiene que luchar contra el sistema para no desertar, y luego luchar contra el sistema para encontrar un pupitre. Y así, no hay ni habrá educación que aguante.
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