MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Desempleo, pobreza y represión

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• Más de 33 millones laboran en la informalidad mientras aumentan las protestas por servicios básicos

La carestía no es el único problema al que se enfrentan diariamente las familias mexicanas. El desempleo es también un mal que las agobia y que se suma a todos los problemas derivados de la excesiva concentración de la riqueza en unas cuantas manos. 

Frente a este panorama, el pueblo, que espera la atención del gobierno a sus necesidades más sentidas para aliviar su ya difícil situación, sólo encuentra oídos sordos y represión.

Hoy más que nunca es necesaria la unidad nacional, el trabajo organizado y la defensa de las masas trabajadoras, que son quienes pagan las consecuencias de la excesiva concentración de la riqueza.

En días recientes, el grupo financiero BBVA México publicó un análisis en el que asegura que “el bajo crecimiento acumulado del empleo formal, junto con la caída de empleadores formales y la débil inversión, sugieren un deterioro más estructural en la capacidad de generación de empleo”. 

Como consecuencia, la aparición de más empresas informales y, por lo tanto, un estancamiento de “diecinueve meses en la creación de empleo”.

El impacto no es superficial y menos pasajero, pues como se puede observar en los indicadores oficiales de informalidad, cada año aumentan los trabajadores en esta modalidad, que los priva de un salario seguro y de prestaciones sociales que les permitan aliviar un poco su de por sí difícil situación económica.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, publicada el 24 de abril del presente año, muestra una tasa de informalidad laboral de 54.6 % al cierre de marzo de 2026 (33 millones de personas), mayor al 54.3 % del año pasado. La tasa de desocupación también se elevó, de 2.2 % en 2025 a 2.4 % en el presente año.

En cuanto al empleo formal, en el mes de abril tuvo un ligero incremento en la creación de empleos formales con 23 mil 923, apenas la mitad de las plazas recuperadas de las que se perdieron en el mismo mes del año pasado: 47 mil 442 puestos.

Los patrones inscritos al seguro social disminuyen; el reporte del IMSS del mes que corre señaló que “al 30 de abril de 2026, se tienen inscritos ante el Instituto un millón 19 mil 230 registros patronales, con una variación mensual negativa de mil 40 registros… En su comparación porcentual anual la variación es negativa de 2.7 %”.

Esto también lo destaca el análisis de BBVA, al registrar debilidad y deterioro persistente en la base patronal formal, pues ya se acumulan 22 meses consecutivos de variaciones negativas; mientras los empleadores informales registran un crecimiento de 11.6 % de 2023 al primer cuatrimestre de este año.

Lo que ocurre con la disminución de los patrones inscritos al IMSS, el ligero incremento en la creación de empleos formales y el aumento a la informalidad nos muestra la precarización de la vida laboral de las masas trabajadoras, que todos los días luchan para llevar el sustento a sus hogares.

A tal situación se suma la precarización de sus ingresos, porque ya no les alcanza para comprar lo básico, por los altos costos de la canasta básica:

“El costo de la canasta básica de alimentos tanto en el ámbito rural como urbano subió 8.3 % anual en abril, casi el doble de la inflación general en el mismo periodo, para alcanzar mil 966.06 pesos y 2 mil 598.99 pesos, respectivamente, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El jitomate, con un alza anual de 121.1 %, y los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, con un avance de 6.8 %” (12 de mayo 2026, La Jornada).

La vida de las familias mexicanas atraviesa una difícil situación, por lo que se hace indispensable la atención a sus demandas más sentidas, en especial las de servicios básicos como agua potable, electricidad, así como vivienda, por los diferentes niveles de gobierno para aliviar un poco su situación actual.

El Movimiento Antorchista Nacional, desde hace más de 50 años, se ha dado a la tarea de organizar y educar al pueblo, de llevarlo a la lucha por las demandas que le permitan mejores condiciones de vida, sobre todo frente al panorama cada vez más complicado. 

Los antorchistas se organizan, realizan gestiones, solicitan a las autoridades atención a sus demandas, las visitan en varias ocasiones e incluso se suman a apoyar con mano de obra, faenas y en lo que sus posibilidades les permitan para contribuir en los trabajos; no obstante, se encuentran con gobiernos necios y prepotentes que, lejos de atender al pueblo organizado, lo reprimen.

Ahí está lo que ocurrió recientemente en Chimalhuacán, Estado de México, donde gobierna Morena; la detención del líder antorchista Antonio Zacarías, sólo por encabezar a las familias que exigen atención, principalmente al problema de falta de agua potable. 

Se suma la detención del antorchista Raúl Orión, en el estado de Chiapas, a quien le fabricaron delitos con el único propósito de terminar con su organización.

También está la cerrazón de gobiernos morenistas como el de Sinaloa y Veracruz, que se han negado a atender las demandas del pueblo organizado y que son de lo más elementales, pues lo único que necesitan los pobladores son servicios básicos y vivienda digna.

Hoy más que nunca es necesaria la unidad nacional, el trabajo organizado y la defensa de las masas trabajadoras, que son quienes pagan las consecuencias de la excesiva concentración de la riqueza. Los gobiernos estatales y federal no van a defender los intereses del pueblo trabajador; al contrario, seguirá la política de oídos sordos y represión.

El pueblo debe continuar con la lucha para enfrentar esta triste realidad, abrazar su causa y trabajar por ella, porque nadie más lo hará. Sólo el pueblo puede liberar al propio pueblo.

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