MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La mentira sobre la “baja de delitos en Chimalhuacán”

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• Colectivos locales hallan víctimas mientras autoridades presumen una reducción criminal del 79 %

El pasado viernes 28 de agosto, las madres buscadoras dieron una noticia que a cualquiera no le gustaría escuchar, y es que entre los recorridos de búsqueda que comúnmente hacen, encontraron el cuerpo de una adolescente, la cual calculan podría haber tenido entre dieciocho y 20 años.

Mientras el gobierno municipal habla de una reducción de los delitos de alto impacto, los registros de feminicidio y desaparición, los hechos violentos recientes, mantienen la pregunta sobre qué tan efectiva está siendo la estrategia de seguridad en las calles.

La escena fue desgarradora: escuchar a las madres narrar sobre su mochila, su vestimenta, ver cómo quitaban la basura que se encontraba encima de su cuerpo, así como el agua cayendo por la lluvia entre montones de basura, lodo y residuos, a un costado del Circuito Exterior Mexiquense, en una zona conocida popularmente como el "Triángulo de las Bermudas". Las buscadoras observaron parte del cuerpo entre los desechos y solicitaron la intervención de las autoridades.

El hallazgo resulta especialmente significativo porque fue realizado por mujeres buscadoras y no como resultado de un operativo ordinario de localización, en una zona que, según los propios colectivos, presenta condiciones difíciles para realizar búsquedas debido a la acumulación de residuos y las características del terreno.

Durante 2025, Chimalhuacán ocupó el primer lugar del Estado de México en feminicidios, con seis casos registrados. A ello se suma que, durante 2024, el municipio se ubicó en el quinto lugar estatal en personas desaparecidas y no localizadas, con 270 casos. 

La problemática también se refleja en un periodo más reciente. De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), con corte al 21 de mayo de 2026, Chimalhuacán acumulaba 238 personas desaparecidas o no localizadas desde el 16 de septiembre de 2023, cifra que lo colocaba en el tercer lugar entre los municipios mexiquenses con más casos durante ese periodo (Buzos de la Noticia —con datos del RNPDNO— reporta 238 casos en Chimalhuacán entre el 16 de septiembre de 2023 y el 21 de mayo de 2026).

A este panorama se suma que Chimalhuacán se encuentra entre los municipios del Estado de México que cuentan con Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres, una medida implementada para atender y prevenir la violencia contra las mujeres. 

Mientras estos datos generan preocupación entre habitantes y colectivos, La Jornada publicó el 15 de agosto que la Secretaría de Seguridad del Estado de México reportó una reducción de 79 % en homicidio doloso en Chimalhuacán, como parte de su argumento de que la violencia ha disminuido.

Las autoridades municipales han sostenido que los delitos de alto impacto presentan reducciones y han llamado a la población a confiar en las cifras oficiales y en las acciones implementadas en materia de seguridad. 

Sin embargo, para habitantes y familiares de personas desaparecidas, la percepción cotidiana es distinta. La exigencia de mayor presencia policial, mejores mecanismos de prevención y una respuesta más efectiva ante las denuncias permanece vigente.

El contraste volvió a hacerse visible apenas el 1 de agosto, cuando se registró una balacera a plena luz del día en Chimalhuacán, hecho que generó preocupación entre habitantes y volvió a colocar la seguridad pública en el centro de la discusión. 

Así, mientras el gobierno municipal habla de una reducción de los delitos de alto impacto, los registros de feminicidio y desaparición, las denuncias ciudadanas y hechos violentos recientes mantienen abierta la pregunta sobre qué tan efectiva está siendo la estrategia de seguridad en las calles. 

Los datos no permiten afirmar que todos los delitos estén aumentando; sin embargo, sí muestran que feminicidios, desapariciones y violencia continúan representando problemas graves para Chimalhuacán.

Sin embargo, los hechos hablan por sí mismos. Recordemos que el municipio encabezó los registros estatales de feminicidio durante 2025, se encuentra entre los primeros lugares en desapariciones y cuenta con una Alerta de Violencia de Género, lo que constituye un llamado de atención para las autoridades.

Información atribuida al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reporta que Chimalhuacán registró seis feminicidios durante 2025, la cifra más alta entre los municipios mexiquenses. 

El reciente hallazgo de la joven entre la basura en una zona cercana a Chimalhuacán vuelve a evidenciar, además, el papel que están desempeñando las familias y colectivos de búsqueda. 

La pregunta es clara: si las cifras oficiales muestran una reducción de la violencia, ¿por qué las familias y colectivos siguen encontrando cuerpos y exigiendo mayor seguridad y capacidad de respuesta de las autoridades?

Porque detrás de cada cifra hay una historia, una familia que espera, una madre que busca e infinidad de personas que viven con miedo. Las estadísticas pueden mostrar reducciones y los discursos oficiales pueden hablar de avances, pero mientras las familias tengan que salir a buscar por su propia cuenta y sean ellas quienes encuentren respuestas entre la basura, el lodo y el abandono, la realidad seguirá cuestionando cualquier cifra. 

La seguridad no puede medirse únicamente en porcentajes: debe sentirse en las calles y, sobre todo, garantizar que ninguna familia tenga que convertirse en buscadora para encontrar a sus seres queridos. Esa es la deuda que las autoridades aún tienen pendiente.

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