• Diversos escenarios mexicanos albergaron este gran encuentro poético para honrar plumas latinoamericanas y dar voz a la reflexión
En su incansable tarea por crear al mexicano nuevo, que trabaje en la construcción de un México nuevo, el ingeniero Aquiles Córdova Morán nos dice en su conferencia, “El arte, arma para la transformación del hombre”, lo siguiente:
“El hombre hace arte por necesidad, porque se lo exige su conciencia. Nace el arte con el hombre mismo. Por lo tanto, la actividad artística no es un adorno que el hombre pueda dejar de hacer, sino que es su esencia misma.
El hombre crea arte porque es su manera de vivir, de manifestarse y es su mejor recurso para expresar sus capacidades creativas.

El artista cuando hace arte, cuando pinta, cuando compone una poesía, una pieza musical, cuando escribe una obra de teatro, nos está entregando un trozo de verdad.
A través de su obra de arte, nos está enseñando a conocer más hondo el mundo que nos rodea, el mundo en que vivimos.
Es un Prometeo, pues en cada obra que crea, es como si nos entregara una antorcha para iluminar la realidad. Para que la podamos ver los que no tenemos los poderosos ojos del artista.
Cada obra de arte nos enseña las entrañas de la vida, de la sociedad, del universo, de la materia, de la naturaleza. Que por ser entrañas, nosotros no las podemos ver como seres humanos comunes.
También el arte es indispensable para conocer a la sociedad en la que vivimos, por eso se relaciona estrechamente con la política. Se ayudan, se sostienen, se influyen, porque el arte hace el milagro de ayudarnos a ver lo que para nosotros es invisible”.
Si esto es así, el hombre es hombre porque crea arte, es una de sus esencias que lo hacen ser humano.

Y de entre los hombres, el que ve más profundo, el que ve las entrañas de las cosas y puede transmitírnoslo a los demás, es el artista a través de su sensibilidad.
El Movimiento Antorchista Nacional, consecuente con esta idea, promueve el arte para el pueblo y al artista del pueblo, dispuesto a poner al servicio de sus semejantes sus grandes cualidades.
Este domingo 27 de septiembre de 2026, se celebró en las 32 capitales y otras ciudades del país la IV Jornada de Declamación 2026. Los eventos iniciaron desde las 10 de la mañana en diversos escenarios, como auditorios, plazas públicas, áreas comunitarias, etcétera.
Se presentaron declamadores del pueblo: niños, jóvenes, colonos, campesinos, profesionistas y activistas, a honrar a los poetas latinoamericanos. Con su arte vigoroso y fecundo, retrataron y nos dieron su visión de las atrocidades de la realidad que vivían sus pueblos.
Al fijar la imagen de la realidad que enfrenta su pueblo, al detener ese momento en nuestras mentes, no sólo lo hicieron visible en su tiempo. Lograron darle vida y hoy es útil a quienes lo escuchamos y aprendemos.
El arte es indispensable para conocer a la sociedad en la que vivimos, por eso se relaciona estrechamente con la política.
Dice el maestro Aquiles que el poema es letra muerta en el papel y el declamador le da vida. Al declamarlo, el público escuchará al poeta, transmitiendo a través de la palabra lo que vio, sintió y recreó.
Así manifiesta el advenimiento de un mundo mejor, más humano, más vivible para su transformador: el hombre, el pueblo trabajador.
Al declamar, el declamador antorchista está enriqueciendo la vida del que lo escucha, penetrando en su mundo y tocando sus aspiraciones. Genera su reflexión al contrastar los sentimientos en su conciencia con lo que pensaba y defendía.
En Ciudad Victoria y en Nuevo Laredo se escuchó la voz de los poetas latinoamericanos.

Entre ellos, Sor Juana Inés de la Cruz, poeta mexicana y figura mayor de las letras hispanoamericanas del siglo XVII; llamada la Décima Musa debido a su gran cultura y extensa obra literaria. Poesía: “Redondillas”.
Juana de Ibarbourou, uruguaya llamada Juana de América, fue miembro de la Academia Nacional de Letras y Premio Nacional de Literatura. Su obra tuvo gran influencia del modernismo, y se interpretó la poesía “Vida garfio”.
José Martí, cubano y figura en la historia de los grandes revolucionarios, se desarrolló en el ámbito artístico. Fue inspirador y dirigente de la liberación de Cuba y murió luchando por la independencia de su pueblo; de él se declamó “Los zapaticos de rosa”.
Pablo Neruda, poeta revolucionario chileno, renunció en 1970 a la candidatura para la presidencia en favor del doctor Salvador Allende. Obtuvo en 1971 el Premio Nobel de Literatura y su obra presentada fue “Oda a la pobreza”.
Alfonso Reyes, principal escritor mexicano de la primera mitad del siglo XX, dirigió en 1945 la Academia Mexicana de la Lengua. Fundó el Colegio de México y el Colegio Nacional, y se declamó “El sol de Monterrey”.

Jesús Orta Ortiz, Premio Nacional de Literatura cubano, utilizó la décima para transmitir el canto de los labradores de su país. De él se escuchó la poesía “Marcha triunfal del Ejército Rebelde”.
Felicitamos a los declamadores participantes: al niño Dante Emmanuel Torres Guerrero, a las bachilleres Hadaza Maite López González, Leydy Guadalupe Aguilar Velázquez y Rubí Esmeralda Alviso.
También a la universitaria Brenda Sarahí Santibáñez Castillo, a las profesionistas Nataly Torres, Greisi Ramos Sánchez, Mary Villanueva Vázquez y a la compañera antorchista Consuelo Garza Zúñiga.
Agradecemos al profesor Jaime Nogales Vicencio, a la conductora del programa, licenciada Diana Verónica Rodríguez, al Comité Estatal y Seccional, a los antorchistas y al pueblo que participó.
¡Leyendo poesía y oyendo declamar a los grandes declamadores, el pueblo mexicano, el pueblo pobre, puede llegar a romper las cadenas de su esclavitud actual!
0 Comentarios:
Dejar un Comentario