• Enaltecen la soberanía de la isla y su firmeza ante las agresiones del imperialismo estadounidense
En el marco del aniversario del natalicio del comandante Fidel Castro Ruz, quien llevó a cabo uno de los procesos revolucionarios más inspiradores, es importante que nosotros, no sólo los antorchistas, sino todos los seres humanos de buen corazón, que estamos en contra del genocidio, de la opresión de los pueblos y de la pobreza, tengamos presente el ejemplo de Fidel y el ejemplo de la resistencia de Cuba con su Revolución.
Fidel no era un dictador, era un hombre con ideales marxistas, los únicos ideales verdaderamente humanistas, que ponen en el centro de su filosofía la liberación de la clase trabajadora de la explotación capitalista
El Movimiento Antorchista no hace un homenaje ocioso, ni simplemente ocasional al comandante Fidel Castro y, en este contexto, la historia, como bien lo dijo Fidel, nos absolverá y demostrará que luchar por los pueblos oprimidos, para que conquisten las condiciones necesarias para una vida digna y al margen de la pobreza, es la tarea más grande que podamos echarnos a cuestas y, en estos tiempos, tal vez una de las más difíciles. Fidel encabezó la lucha para que el pueblo de Cuba conquistara una vida digna y una patria independiente y soberana.
En México y en el mundo, principalmente en América Latina, la desinformación de los medios oficiales y oficiosos no se ha dado tregua para retorcer la verdad sobre la historia de Fidel y la trascendencia generacional de su legado; se han dedicado a calumniar e insultar la memoria de Fidel, así como menospreciar al pueblo cubano, tratándolo de sumiso, agachón o sometido, cuando la realidad nos demuestra que es un pueblo aguerrido, consciente del camino que eligieron desde 1959 y no sólo resistente, sino heroico, porque a pesar de que la prensa mundial y los discursos ofensivos no han cesado, y más bien han escalado, los cubanos siguen abrazando los ideales de la patria por la que lucharon junto a Fidel.
Nosotros sabemos que, a pesar de todo el excremento mediático con el que se logra convencer a ingenuos, la Revolución cubana está firme, porque su pueblo la defiende. También es cierto que el imperialismo yanqui ha encabezado una campaña de asfixia económica contra Cuba, que ahora ya está cobrando vidas.
El pretexto de los yanquis, por muchos años, fue que el bloqueo económico contra Cuba se debía a la defensa de la "democracia" porque Fidel era un "dictador", nada más falso; Fidel no era un dictador, era un hombre con ideales marxistas, los únicos ideales verdaderamente humanistas, que ponen en el centro de su filosofía la liberación de la clase trabajadora de la explotación capitalista.

Cuba y la memoria de Fidel, hasta la fecha, nos viene dando ejemplo, pues los hechos y su ejemplo han logrado que una patria, una pequeña patria por su tamaño y por el número de cubanos que la conforman, esté plantándole cara al imperialismo estadounidense a tan sólo unos kilómetros de distancia de ese país, cuya política genocida ha estado terminando con muchos niños, jóvenes, mujeres, hombres y ancianos, en todo el planeta, a diferencia de Fidel quien nunca desató una guerra y nunca fue a matar a gente porque tuvieran una ideología distinta a la suya.
En cambio, hoy, el imperialismo mundial está matando y acabando con pueblos enteros, ahí están Gaza, Palestina, Irán, Ucrania; ahí están los pueblos que han sido sometidos, ahí está Venezuela y, resistiendo, está Cuba con un bloqueo genocida de más de 60 años que empezó cuando triunfó la gloriosa Revolución cubana, encabezada e instaurada por Fidel.
Si bien es cierto, en los primeros años de la Revolución se alcanzaron beneficios universales en educación, salud, vivienda y desarrollo social, hoy, a los cubanos, los intereses políticos y económicos de la clase imperialista estadounidense, les están cerrando los suministros que se necesitan para poder comer, vivir y curarse, entre otras cosas.
Miles de niños hoy no tienen en Cuba la medicina que venían recibiendo contra padecimientos tan horribles como el cáncer, la energía eléctrica no es suficiente para sostener las actividades cotidianas de la isla, pero la situación que hoy padece Cuba, no se debe a la Revolución, ni a lo que Fidel hizo por su pueblo.

Esos gravísimos problemas se deben al bloqueo que Estados Unidos ha recrudecido en contra de Cuba; se deben, como ya se mencionó más arriba, a una política de asfixia que busca desalentar al pueblo en contra de su sistema político, así como de confundir a la opinión pública mundial, para culpar a Fidel, a la Revolución y a los propios cubanos, a quienes insisto, se les pretende tratar con el menosprecio, el insulto y el linchamiento, todo porque ese pueblo no ha renunciado a sus conquistas socialistas, no han renunciado a su soberanía, no han renunciado a su Revolución.
A los niños cubanos, a las madres, maestros, médicos, profesionistas y ciudadanos cubanos se les debería reconocer su heroísmo, pues están resistiendo ese bloqueo con la convicción que sólo una lucha como la que encabezó Fidel puede inspirar.
Y ante este panorama, nosotros los mexicanos, ¿qué debemos hacer? En primer lugar, informarnos, en segundo lugar, conocer lo que la Revolución cubana le ha significado a esa patria victoriosa.
Pero también tendríamos que ver el ejemplo de Fidel, que lo único que hizo fue liberar a su pueblo del yugo norteamericano que quería que Cuba siguiera siendo un negocio lucrativo para los casinos y los burdeles que tenían instalados en esa isla, entre otras cosas.
Por ello, nosotros, el Movimiento Antorchista conmemoramos a Fidel porque no estamos de acuerdo con la pobreza, rechazamos la opresión, nos oponemos a que la gente muera por los negocios que quieren implementar en los países como el nuestro los grandes potentados del sistema imperialista encabezados por Estados Unidos y sus secuaces.
Estamos rindiendo homenaje a Fidel porque es un ejemplo que sigue vivo en los corazones de quienes estamos en favor de los pueblos para liberarnos del yugo opresor. Y tal vez seamos unos pocos locos los que estemos haciendo esto, pero esta locura nos da felicidad porque estamos junto al pueblo, con el pueblo y por el pueblo.

Pero nosotros también nos debemos defender del yugo imperialista. Hay amenazas que están ya declaradas en contra del pueblo mexicano y que quieren venir a saquearnos como ya lo han hecho en otros pueblos latinoamericanos ¿Y qué vamos a hacer?
Tenemos que defender a nuestra patria porque es lo único que tenemos quienes no tenemos nada más. Tenemos que estar unidos, bien informados, tenemos que estar prestos a la defensa de nuestro país, concientizándonos, politizándonos, educándonos como lo han hecho los cubanos.
Ya no tenemos a Fidel vivo, pero tenemos sus ideales y tenemos su ejemplo; ya no tenemos a Fidel presente para darnos el aliento que le daba a millones y millones de seres humanos que lo admiramos y lo seguimos admirando hasta la fecha, pero nos queda la historia que construyó y una vez más, su ejemplo, pues Fidel era un genio de esos que sólo se dan una vez cada 100 años, y era cubano, y era latinoamericano, era un buen hombre y era un revolucionario.
Hoy, nosotros, los mexicanos organizados en el Movimiento Antorchista, estamos convencidos de la necesidad de luchar, pues no tenemos otro interés que no sea liberar a nuestro pueblo de la opresión que significa su pobreza, y conminamos a quienes estén libres de prejuicios y enajenación para tomar el ejemplo de Fidel para poder en un momento dado liberarnos del yugo que nos oprime.
¿Quién no quisiera vivir mejor? ¿Quién no quisiera que sus hijos tuvieran educación desde los primeros años hasta que terminen una universidad o un doctorado? ¿Quién no quisiera tener una vivienda digna en donde poder cobijarse y resguardarse? ¿Quién no quisiera salud? ¿Quién no quisiera, una patria libre?
Una patria en la que todos podamos vernos como hermanos. Nosotros sí lo queremos, y por eso estamos luchando, y por eso seguimos el ejemplo de Fidel y por eso los antorchistas potosinos decimos: ¡Resiste, Cuba! Aquí estamos tus hermanos mexicanos.
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