* Guerrero, entre las cinco entidades con más carreteras en malas condiciones
El país necesita carreteras pavimentadas, con mantenimiento constante, señalamientos claros y seguridad. No es un lujo, es un derecho de las comunidades y una condición necesaria para el desarrollo del país, el Movimiento Antorchista Nacional (MAN) lo ha entendido y lucha por una infraestructura social que realmente transforme la vida de los mexicanos, que manifiestan su inconformidad por el mal estado en que se encuentran las carreteras, en este caso, de la región Montaña de Guerrero, donde cientos de pobladores se concentraron en la cabecera municipal de Metlatónoc para exigir la rehabilitación del tramo Tlapa- Marquelia- Tlacoachistlahuaca.
La carretera Tlapa-Metlatónoc no ha recibido atención desde hace aproximadamente 20 años y por consiguiente se ha ido deteriorando, los baches crecen, formando grandes pozos y grietas, incluso hay varios tramos sin asfalto porque los cerros se derrumban y destruyen el camino. Son los mismos habitantes, quienes con pala y pico se organizan para abrir paso.

Es la carretera más importante porque conecta a las regiones Montaña y Costa Chica desde Tlapa a Ometepec; además, es la más transitada para el comercio y servicios básicos de alimentación, educación, salud y trabajo. A pesar de que Metlatónoc y Cochoapa el Grande son de los municipios más pobres del país, autoridades de los tres niveles de gobierno siguen dejando a su suerte a miles de familias indígenas.
El mal estado de las carreteras ocasiona que cada año varias comunidades queden incomunicadas. Ante el hartazgo de la situación, en días pasados habitantes de Lomazóyatl, Cocuilotlatzala
Trasladar a un enfermo, una carrera contra el tiempo
Las malas condiciones de las carreteras representan un riesgo para quienes viajan diariamente por esta vía y trasladar a un enfermo de los pueblos a la clínica más cercana, que es el Hospital General de Tlapa, es todo un viacrucis, sobre todo en época de lluvias, cuando es prácticamente imposible transitar en los caminos repletos de hoyos, grietas y derrumbes que cortan el paso durante varias horas (o días) en uno o en ambos carriles.
Ante la falta de ambulancias, indígenas de la Montaña trasladan a sus enfermos en bateas de camionetas particulares o del transporte público, viajes que describen como una tortura ante el dolor insoportable, ya que cada bache y cada hoyo sacude el cuerpo de la persona que lleva una herida, una fractura o está a punto de dar a luz. Llevar a un enfermo a recibir atención médica es una carrera contra el tiempo y la muerte.
Cuando es imposible continuar el camino en automóvil, surge la solidaridad comunitaria como única alternativa. Improvisan hamacas que atan a gruesos palos de madera y cargan a los enfermos en hombros durante horas, subiendo y bajando agrestes cerros.
Un viaje normal de Metlatónoc o Cochoapa el Grande a Tlapa de Comonfort es de aproximadamente tres horas, pero en temporada de lluvias, se transforma en una travesía de hasta seis horas.
Enfermarse de gravedad en la Montaña es una sentencia debido al abandono institucional y al pésimo estado de las carreteras.
El drama no termina ahí, si el paciente logra sobrevivir horas de caminos en malas condiciones, llega al Hospital General de Tlapa de Comonfort, donde sufre discriminación por su origen indígena (na´savi, me’phaa, náhuatl o mixteco). Enfermarse de gravedad en la Montaña es una sentencia debido al abandono institucional y al pésimo estado de las carreteras, dice el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan.
Entre los tramos más afectados, están: la carretera Tlapa-Metlatónoc, más de 20 años sin mantenimiento adecuado, afectando a más de tres mil habitantes de ocho municipios; la carretera Tlapa-Marquelia, la ruta Ayutla- Montaña, el tramo Alpuyeca-Ixcateopan y el tramo Tlacoapa- Totomixtlahuac
Los inconformes manifestaron su hartazgo y ya iniciaron las protestas, si no hay respuesta por parte de las autoridades, llevarán su inconformidad a la capital del estado, Chilpancingo o hasta la Ciudad de México si es necesario para que su voz tenga eco y se atienda su exigencia principal: Una carretera digna y segura para miles de habitantes de los 20 municipios que conforman la emblemática y célebre región Montaña.
No se puede seguir separando la vialidad del desarrollo social. Una carretera en mal estado impide el acceso a escuelas, a servicios de salud, al transporte de productos del campo y a las oportunidades económicas. Se trata de infraestructura social integral.

Caminos artesanales, un fiasco de Morena
¿Y los caminos artesanales tan cacareados por Morena, que se construyeron en la región con millonaria inversión?
Simple, el programa no funcionó porque no ataca la raíz del problema. Casi el 70 % de caminos artesanales sufrieron daños severos o destrucción total debido a las lluvias y a la mala calidad de materiales y mano de obra.
En enero de 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador, al percatarse de los caminos intransitables, anunció una bolsa millonaria -había prometido 2 mil 100 millones de pesos- para la reparación de caminos rurales artesanales en la región y se comprometió a rehabilitar al menos dos rutas: La carretera Tlapa- Metlatónoc y la Tlapa- Marquelia, que continúan en muy mal estado.

En julio de este año, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este 2026 se destinan más de mil 300 mdp en caminos artesanales en municipios de la Montaña y Costa Chica, recursos que, nuevamente serán administrados por las propias comunidades.
Según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, tres de cada 10 carreteras federales están en malas condiciones y Guerrero se encuentra entre las cinco entidades del país con mayores rezagos, al disponer de 2 mil 0.44.139 kilómetros de carreteras federales, de las cuales el 51 por ciento se encuentran en mal estado. Oaxaca ocupa elprimer lugar; Estado de México, segundo sitio; Guerrero en tercero; Michoacán, cuarto lugar y Jalisco en el quinto sitio.
0 Comentarios:
Dejar un Comentario