MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Ocoyucan: ¿cuál es el origen de las nuevas protestas?

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El día martes 21 de junio, un reducido grupo de medios de comunicación -a quienes une su aversión remunerada al antorchismo- hizo eco y amplificó los alcances de una manifestación que 50 personas realizaron frente al palacio de gobierno de Ocoyucan. ¿Cuál fue la demanda de los manifestantes? Exigieron la destitución inmediata del edil suplente José Santos Técuatl, sin más argumento que un muy original y realmente sorprendente "ya se le acabó el tiempo de gobierno": 30 días de gestión, que según ellos fue el tiempo negociado entre quién sabe qué altos funcionarios del gobierno estatal y (supongo) ellos mismos; de otra manera no se entiende con qué autoridad ahora reclaman el cumplimiento de tal "acuerdo".

En efecto, la manifestación se llevó a cabo frente al palacio de gobierno con completa libertad de acción, duración y palabra. Desde que llegaron, nadie intentó detener su paso ni cerrar la presidencia. Duró el tiempo que quisieron que durara, es decir, el necesario para que los reporteros, previamente alertados, tomaran fotografías, videos y declaraciones. Aunque ninguno de sus "argumentos" resiste el mínimo examen legal ni lógico, los cabecillas de los manifestantes tuvieron absoluta libertad para decir todo lo que quisieron sin que nadie los molestara. A pesar de que la manifestación no tiene pies ni cabeza, y de que voceros, padrinos políticos y periodistas ocultan el verdadero fondo de la misma, el ayuntamiento se mostró respetuoso de este derecho constitucional. Sobre la afectación de los derechos de terceros: nadie dijo ni pío.

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En primer lugar, llama la atención la manifestación por sí misma. La nota publicada en la página web e-consulta.com dice así: "Habitantes de Santa Clara Ocoyucan se manifestaron frente a la presidencia municipal para exigir que deje el cargo el edil sustituto, José Santos Gregorio Técuatl Mejía (...). Decenas de pobladores, quienes dijeron no tener filiación partidista, acusaron que el convenio que se firmó para concretar su llegada, tras el auto de formal prisión que se le dictó al ex edil, Francisco Simarrón Ocotoxtle, decía que estará en el cargo solo por un mes, el cual ya venció". ¿Cuál convenio? ¿Es que en Puebla el cargo de presidente se otorga por convenio y a plazos mensuales? ¿Quién los engañó? Todavía más: ¿Quiénes firmaron el famoso convenio? ¿Cuándo lo firmaron? ¿Con qué derecho y bajo qué ley? Quizá quien tenga la respuesta a esas interrogantes sea el señor Calixto Meza, "uno de los líderes del movimiento civil", el único declarante ante la prensa y a quien todo mundo en Ocoyucan identifica con el PRD y como recadero del grupo del edil puesto tras las rejas. Pues bien; ese señor debería saber que las manifestaciones siempre tienen un destinatario bien claro y que si su demanda es que se respete el convenio que tanto alega, eso debería ir a reclamárselo al autor del convenio, que no es el presidente municipal actual, por obvias razones. En este punto, la nota de la página web periodicocentral.mx nos aclara un poco: "José Santos Técuatl (...) entró originalmente por 30 días, plazo que ya se venció, por lo que exigen al gobierno del estado que deje ya el puesto". El convenio se firmó, según esto, en el gobierno del estado. Y el reclamo es, según esto, al gobierno del estado. Pero la nota de diariocambio.com.mx es aún más explícita y dice que el plazo se "pactó con la Dirección General de Gobierno". ¿No será que el señor Calixto Meza se equivocó de lugar de protesta? ¿No será que no sabe ni a quién debe reclamarle el cumplimiento de su demanda? Sólo a un idiota se le ocurre reclamarle al César lo que es de Dios. Si el gobierno estatal le firmó su famoso convenio, pues que le vaya a reclamar a él; creo que es lo más lógico y sensato. Pero vale también la pregunta: ¿es mero despiste o ésa fue la orden que dieron esos altos funcionarios? Y me causa curiosidad que los reporteros, tan galardonados algunos de ellos, no se dieran cuenta de este pequeño detalle.

Pero más allá de esa confusión en la cabeza de don Calixto Meza, es necesario decir que el famoso pacto, sea real o producto de la imaginación del señor "líder del movimiento civil", no tiene sustento jurídico por ningún lado que se le vea. Para que alguien asuma como presidente definitivo de Ocoyucan, el ahora encarcelado Francisco Simarrón debe tener suspendidos sus derechos políticos "por sentencia ejecutoria que imponga como pena esa suspensión" (Artículo 38, fracción VI, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos). Cosa que sucedió en el momento en que dictaron auto de formal prisión. Por otra parte, aquí no se trata de "pactos mensuales de poder" o de quién nos parezca que debe quedar al frente del municipio: esto no es una negociación política; se debe respetar la ley. Y la ley dice que: "La falta absoluta del Presidente Municipal será cubierta por su suplente con el carácter de Presidente Municipal Sustituto" (Artículo 52, fracción II, inciso B, de la Ley Orgánica Municipal del Estado de Puebla). Y ese suplente es el señor José Santos Técuatl, le guste o no a don Calixto Meza y a sus padrinos políticos, que en este terreno también se ve que andan un poco perdidos.

Y la pregunta lógica es: ¿Por qué el señor Calixto Meza anda tan preocupado por el famoso "pacto mensual de poder"? ¿Qué buscan él y sus padrinos políticos? ¿O es que acaso estamos ante un ciudadano desinteresado cuya única preocupación es la gobernabilidad en Ocoyucan? La opinión pública debe saber que el señor Calixto Meza no es un ciudadano sin partido político ni libre de correa. Detrás de él, se ocultan los intereses del grupo de funcionarios que en su momento apoyaron las tropelías del ahora preso Francisco Simarrón Ocotoxtle, gracias a que se repartían a su antojo el poder y el dinero, ellos sí, a escondidas de la opinión pública. Esto, con la nueva administración, se frenó de forma tajante y eso es lo que los tiene muy molestos y exigiendo la salida del nuevo presidente municipal. Sólo daremos una prueba: el 18 de mayo de 2015, en e-consulta.com apareció publicada una entrevista en la que Francisco Simarrón "aceptó que sus percepciones son de 50 mil pesos, pero que ya le pidió al resto del cuerpo edilicio que nos bajemos". Ahora, en junio de 2016, sabemos, con documentos que podemos mostrar como pruebas en caso necesario, que el señor mentía descaradamente, que su salario mensual ascendía a 80 mil pesos contantes y sonantes y que jamás procuró llevar una vida sencilla ni cosa que se le parezca. Francisco Simarrón, a quien algunos medios han querido vendernos como la suma de todas las virtudes, ganaba ¡37 salarios mínimos diarios! Francisco Simarrón, de quien Diario Cambio dice que "no quiso doblegarse" ante Antorcha Campesina, se embolsaba por día laboral 3 mil 600 pesos, muy a pesar de que él reconoció en la misma entrevista que su ayuntamiento sólo funcionaba al 10 por ciento de su capacidad. A eso hay que sumarle el salario (ilegal, porque los cargos honorarios no deben percibir sueldo) que ganaba su esposa Jovita Romero Morales como presidenta del DIF, que cada mes se embolsaba 45 mil pesos del erario.

Tenemos pruebas, que haremos públicas cuando lo creamos necesario, de los altos salarios que se aprobaron los regidores afines a Simarrón y, por lógica, opositores al nuevo presidente: daremos nombre, apellido y monto, para que todos los ciudadanos sepan de sus bajezas. Contrario a ello, en la primera sesión de cabildo del nuevo ayuntamiento, el primer acuerdo fue bajarle el salario a los funcionarios de alto nivel, empezando por el presidente municipal. Y esto es, precisamente, lo que tiene tan molesta a la oposición y por eso pide a gritos la salida del nuevo alcalde. ¿Sabrán esto las 50 personas que los siguen de buena fe a sus manifestaciones? No lo creo. Vistas así las cosas, es fácil ver el engaño y la falta de escrúpulos de quienes hoy protestan contra el nuevo gobierno: en efecto, no hay, en absoluto, ningún interés por el progreso de Ocoyucan; se trata de la vulgar demanda de regresar a la corrupción que imperaba con Simarrón Ocotoxtle. Así que la campañita de medios es una cortina de humo para ocultar las verdaderas intenciones de quienes prosperaron egoístamente durante dos años a costillas del erario. Y todo esto se suma a la larga lista de irregularidades que ya hemos denunciado ante la opinión pública durante la lucha por la destitución de Francisco Simarrón.

Según el Diario Cambio del día 23 de junio, "los habitantes" exigen que Antorcha Campesina "se marche de la demarcación, argumentando que el problema de la comunidad es el grupo antorchista que exprime el erario". Es una reverenda idiotez lo que dice Diario Cambio. Antorcha no pudo exprimir el erario sencillamente porque Antorcha no estuvo en el gobierno, sino el grupo de Simarrón Ocotoxtle, como ellos mismos se han ocupado de señalar una y otra vez. Por otra parte, ya dijimos quiénes son los inconformes y cuál es la razón de su inconformidad.

Lo que pedimos es que en Ocoyucan se respeten las leyes que ha dispuesto, hace bastante tiempo, nuestra Carta Magna y se deje trabajar al nuevo gobierno que encabeza el señor José Santos Técuatl, a quien sus hechos futuros juzgarán bien ante sus gobernados, siempre y cuando sea un hombre honesto, humilde, trabajador y vea por los pobres de su municipio, porque el gobierno, cuando se trabaja en serio, es penitencia y no gozo, según afirmó en su genial Don Quijote de la Mancha, el maestro de las letras universales Miguel de Cervantes Saavedra.

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