* Festejan el progreso logrado la llegada de Antorcha a Huitzilan
Huitzilan de Serdán, Puebla. Es necesario mantener en alto la Antorcha que ilumina a Huitzilan de Serdán, la unidad, el progreso y todas las conquistas alcanzadas después haber conseguido la tranquilidad social en 1984; pues, pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla, afirmó el integrante de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista Abel Pérez Zamorano, durante el evento de conmemoración del 42 aniversario de la llegada de su organización al municipio serrano, evento al que acudieron más de 5 mil campesinos huitziltecos.

Una marea roja asintió agitando sus banderas en el auditorio Máximo de la Cruz Rivera, elevándolas y ondeandolas; teniendo como testigos las imágenes de los rostros de aquellos hombres y mujeres que entregaron su vida por su pueblo, para germinar la libertad y el progreso.

La historia de Huitzilan de Serdán, explicó en su intervención el líder de la organización en el Estado de México, fue sangrienta a finales de los 70 y principios de los 80, por lo tanto, no se debe olvidar, si no se quiere regresar a ese oscuro pasado.

Para ello refirió: “hay quienes nos dicen que Huitzilan necesita un cambio, que ya es mucho tiempo de Antorcha en el gobierno, que hay que cambiar. Yo me pregunto: ¿cambiar hacia dónde? ¿Cambiar para qué? Yo pienso que esos que dicen que no está bien por donde está caminando Huitzilan y que hay que cambiar de gobierno, ¿saben a dónde quieren cambiar? Quieren llevar a Huitzilan a lo que fue antes, porque, como dicen los choferes: que también la reversa es un cambio. Nos quieren llevar para atrás”.

Al respecto, explicó dos ejemplos del porqué los enemigos del progreso pugnan por un cambio de rumbo en el municipio. En primer lugar, Huitzilan de Serdán es hoy un ejemplo nacional de organización, paz y progreso, producto de más de cuatro décadas de lucha organizada. En contraste, la época de terror que vivió el municipio entre 1977 y 1984, cuando el cacicazgo y grupos armados sumieron a la población en una ola de violencia que dejó más de 150 asesinatos registrados y obligó al éxodo de más de la mitad de sus habitantes.

La llegada del Movimiento Antorchista en 1984 marcó el inicio de una nueva etapa de tranquilidad, justicia y desarrollo para los huitziltecos. “De una barbarie de crímenes cometidos aquí, ahora estamos en un pueblo tranquilo, pacífico. Y la pregunta que yo quiero hacer: ¿habrá que abandonar esto? ¿Habrá que renunciar a la paz y a la tranquilidad que hemos construido todos y que tanto nos ha costado? No, no podemos renunciar al Huitzilan de paz que tenemos hoy; hay que conservarlo”, resaltó.

En segundo lugar, destacó el aspecto educativo, pues con cifras contundentes contrastó el Huitzilan de ayer con el de hoy: de dos escuelas cerradas en 1984, el municipio pasó a contar con más de 50 instituciones educativas en todos los niveles.

“Huitzilan era un pueblo sumido en la ignorancia, en el atraso, porque un pueblo que no está educado, es un pueblo más fácil para engañarlo. La educación nos da luz, ilumina el camino, es como la llama, es como el sol; la educación ilustra. En cambio, el atraso, la ignorancia es como la noche del cerebro. Un pueblo que no tiene educación es como si viviera en una eterna noche; un pueblo educado es un pueblo cuya mente, cuyo cerebro, es como estar ahora a plena luz del día, a pleno sol, permite ver claro lo que está pasando; por eso tenían a Huitzilan sin escuelas y por eso Antorcha ha venido a traer educación”, expuso.

“Antorcha trajo educación, cultura, arte. Y el arte es un arma. Mientras los caciques tenían armas de fuego, nosotros tenemos nuestras armas de conocimiento”, expresó ante el presídium de honor integrado por dirigentes nacionales, estatales y seccionales, así como por el presidente municipal, Josué Elías Velázquez Bonilla, y el dirigente en el seccional Zacatlán, Adalid Córdova Muñiz.

Pérez Zamorano, Doctor en Desarrollo Económico por la London School of Economics, llamó a la reflexión frente a quienes, desde fuera, pretenden confundir a la población ofreciendo apoyos asistenciales a cambio de su voto: “Las tarjetas son un derecho de todos los mexicanos, está en la Constitución. Tómenlas porque son suyas, pero no renuncien a su dignidad ni a su organización”, al tiempo que denunció que detrás de los discursos de “cambio” se esconde la intención de regresar al Huitzilan violento del pasado.

“La reversa también es un cambio, pero nosotros no queremos volver atrás. Hay que defender con uñas y dientes lo que con tanto sacrificio hemos construido”, subrayó.
Así mismo, reconoció el papel del pleno central del movimiento en Huitzilan, al que calificó como “un modelo de comité político campesino en todo México”, y rindió un homenaje a los familiares de los mártires antorchistas, cuya entrega —dijo— “fue sangre fecunda que permitió germinar la libertad y el progreso”.

“Por los vivos, por los niños, por nuestras familias, por nuestros muertos: mantengámonos unidos. Si nos dividen, nos derrotan. Y no permitamos que nos arrebaten lo que con tanto esfuerzo hemos logrado”, concluyó.

El evento del 42 aniversario incluyó la declamación de poesía, la interpretación del Corrido de Huitzilan y una muestra de bailes regionales a cargo de estudiantes de las distintas secundarias técnicas y bachilleratos del municipio. Asimismo, se realizó el pase de lista en memoria de los mártires antorchistas, seguida de un minuto de silencio.

La jornada concluyó con la entonación del himno del Movimiento Antorchista Nacional, bajo la dirección del profesor Raquel Bonilla Pérez y un nutrido aplauso al presídium de honor, en un ambiente de unidad y renovado compromiso con la lucha por un México más justo y organizado.
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