MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

ENTREVISTA | Trabajo en un hotel de lujo, pero en mi casa no tenemos ni agua

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• Pobladores de la colonia Nueva Esperanza exigen al Ayuntamiento de Los Cabos servicios básicos en zonas marginadas

La desigualdad social es un tema que abarca la mayor parte del país. Gente que trabaja de sol a sol, día a día, que sólo vive y disfruta lo mínimo y gente que disfruta de todo y vive muy bien, sin tener que trabajar.

La señora Josefina Morales, "doña Jose", nos platica que trabaja de recamarista en un hotel en la zona turística de San José del Cabo, pero que vive en una colonia muy irregular.

Así como esta historia, hay muchas otras que reflejan la desigualdad que viven cientos de familias en BCS.

¿Qué hace en su día a día en el hotel?

La entrada es a las seis de la mañana. Aunque soy recamarista, le entro a lo que sea; riego plantas, jardineras, las podo, limpio y lleno la alberca cuando me lo piden; todo tiene que estar bonito para el turista.

Si una palmera se ve fea o hay basura, nos regañan. Ahí todo es perfecto, todo debe brillar.

Y en contraste ¿cómo es la colonia donde vive?

Vivo en la colonia Nueva Esperanza, en San José del Cabo, donde no llega el pavimento. Cuando llueve, no entra ni la basura, ni la ambulancia.

No tenemos agua potable, la compramos en pipa. La luz la agarramos como se puede.

¿Cuánto gana?, ¿le alcanza?

Gano 2 mil 800 pesos a la semana. Pago 2 mil 500 pesos de renta por un cuarto de lámina, más 600 pesos de la pipa de agua cada quince días. No alcanza.

Mi esposo me ayuda con los trabajitos que le salen a veces, él es plomero electricista.

A estos gastos, súmele la despensa semanal y los medicamentos. Ahora con las lluvias perdimos mucha despensa, se nos metió el agua y se nos echaron a perder algunos papeles, alimentos, entre otras cosas.

Se siente impotencia, porque estos hoteles se desviven para que los turistas se sientan bien, mientras que a los que trabajamos para ellos nos dan un salario mínimo, que ya no alcanza ni para lo básico.

¿Qué siente al ver el contraste entre el hotel y su colonia?

Mucho coraje y tristeza. Allá le echan agua potable a la alberca todos los días, aquí nosotros batallamos por un bote cuando se acaba. Allá hay luz todo el día, aquí se va a cada rato.

Parece que somos de otro mundo, aunque estamos a 20 minutos. Se siente una impotencia, porque estos hoteles se desviven para que los turistas se sientan bien, mientras que a los que trabajamos para ellos nos dan un salario mínimo, que ya no alcanza ni para lo básico del hogar.

¿Ha pedido algún apoyo al ayuntamiento?

Sí, varios, pero ahora estamos yendo a unas reuniones que hace el Movimiento Antorchista en La Ballena, para familias que no tienen un terreno propio donde construir su casa.

Con ellos nos hemos acercado y hemos ido al ayuntamiento a pedir varios apoyos. Tengo una hermana que vive en la colonia Gastélum en Cabo San Lucas, y dice que han ido varias veces a manifestarse a la representación del gobierno y han conseguido apoyos.

¿Cómo le afectaron las lluvias que acaban de pasar?

Se nos metió el agua, perdimos muchas cosas, entre ellas, papeles importantes, alimentos y un colchón.

En el hotel, resguardan todo muy bien, ponen hasta sombrillas y todo sigue bonito. Aquí se cae el techo. Esa es la desigualdad.

¿Qué pasa con sus hijos?

Tengo dos. La mayoría de las veces, caminan como 40 minutos, porque de repente no entra el transporte a la colonia. Quieren estudiar, pero no hay ni internet.

En el hotel, los hijos de los turistas disfrutan de estos beneficios, internet, clases de tenis y alberca.

¿Por qué decidió unirse a Antorcha?

Porque solos no nos harán caso. Con Antorcha, mi hermana, junto con habitantes de la Gastélum, han logrado que les lleven pipas de agua; no sólo en esa colonia, son muchas más a las que este Movimiento ha ayudado.

Por eso tengo fe en que sólo con ellos el ayuntamiento nos volteará a mirar.

¿Quiere agregar algo?

Sólo decirle al ayuntamiento que voltee a ver a las colonias pobres. Los Cabos no sólo son los hoteles, los turistas y la zona fifí, también hay pobres, más pobres que turistas; los pobres somos los que hacemos todo el trabajo, para que ellos sólo disfruten.

Los que limpiamos los hoteles, los que cocinamos, los que hacemos que Los Cabos brille, también somos de aquí.

Queremos vivir dignamente, no pedimos lujos, sólo lo básico: agua, luz, vivienda, educación y calles dignas.

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