• La gestión comunitaria y la unidad política han transformado a este municipio poblano en un modelo de seguridad, educación y cultura
Durante esta semana se lleva a cabo la Feria de la Unidad de los Pueblos. Este evento, que tiene como sede el municipio de Tecomatlán, Puebla, tiene una particularidad que la distingue de muchas otras ferias, pues en este lugar se viene trabajando desde el fin de la edición anterior para recabar recursos. De esta manera, se brinda a los asistentes un evento completamente gratuito al que todos tengan acceso sin que exista un pago de por medio; la feria de Teco, que se ha convertido en tema nacional, ha demostrado que la unidad de los pueblos hace posible este encuentro.
Tecomatlán es el ejemplo de que un pueblo unido y organizado es capaz de lograr grandes transformaciones sociales, garantizando educación, infraestructura y seguridad total.
Su característica principal radica en la unidad y la organización del pueblo tecomatense, cuyos habitantes trabajan a la par de un comité para realizar actividades económicas, ya sean rifas, kermeses, bailes o eventos culturales. Son un sinfín de tareas desarrolladas durante los 365 días anteriores para recabar recursos e invertirlos en esta fiesta.
Tecomatlán ha sido la cuna del Movimiento Antorchista Nacional, pero también es el claro ejemplo de cómo se debe organizar y trabajar una comunidad. El pueblo unido es capaz de lograr grandes transformaciones; hoy por hoy, Tecomatlán es el único municipio con cero índice delictivo y cuenta con una infraestructura educativa que abarca desde ludoteca hasta normal superior y un instituto tecnológico, además de una casa de cultura que alberga a cientos de artistas y un teatro de primer mundo.

Su infraestructura social va más allá de lo que cualquier municipio desearía, pues cuenta con un hospital que, a través de gestiones, ha logrado desarrollar una capacidad que brinda servicio a todo el que llegue; posee red de agua potable, calles adoquinadas y una larga lista de servicios.
Esto no se ha conseguido de la noche a la mañana; se ha logrado a través de la lucha y el trabajo, con el esfuerzo de cada uno de sus habitantes que ha entendido que las obras sólo son posibles de manera coordinada. Las personas en el gobierno han salido del pueblo y han sido propuestas por él mismo, entendiendo que todos los recursos se deben emplear en beneficio de la comunidad.

Tecomatlán es uno de los municipios emblema que demuestra que la independencia económica y política son el camino correcto.
Siempre es bueno avanzar con la bandera de la organización; a través de su historia, queda claro que es posible que en una de las zonas más olvidadas por los gobiernos federal y estatal nazca, entre tierras desérticas, un municipio vigoroso y desarrollado.
Aprendamos de Tecomatlán, el ejemplo vivo de lo que busca el Movimiento Antorchista para todas las comunidades, porque es posible y necesario.
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