En la Sierra Norte de Puebla, hay tres municipios afectados por los apagones que genera la Comisión Federal de Electricidad (CFE): Huauchinango, Juan Galindo (Necaxa) y Ahuazotepec. El objetivo es lograr que los ciudadanos acepten pagar una deuda que, en muchos casos, asciende por usuario a 10 mil, 65 mil o hasta 90 mil pesos, luego de que la paraestatal dejara de cobrar durante varios años. Según los reportes de la dependencia, la deuda que se estima en 400 millones de pesos. El problema ha generado bastante inconformidad entre la ciudadanía, tanto por las deudas excesivas como por los constantes apagones.
A muchos les parecerá justo que cada persona cumpla con su deber, como suele hacerlo todo mundo. Se ha consumido la energía eléctrica, se ha gozado del servicio y entonces hay que pagarlo.
Pero a mí, como a muchos serranos, me asaltan algunas dudas que quiero manifestar con el ánimo de aclarar el problema: ¿la deuda por el consumo de energía es sólo culpa del ciudadano? ¿Dejó de pagar por sus pantalones? No lo creo, y entonces, ¿por qué dejó de cobrar el servicio la Comisión Federal de Electricidad, una vez que desapareció Luz y Fuerza del Centro? ¿Acaso nadie se percató que, a la larga, la deuda iba a ser impagable? ¿De dónde va a sacar la gente tanto dinero para pagar? ¿Y qué dice el gobierno, cómo piensa solucionar el problema? Porque hasta ahora lo han querido presentar como un conflicto que enfrenta sólo a ciudadanos y CFE. Y más aún: ¿Los apagones son la solución? ¿Así piensan hacer conciencia para que se cumpla con el pago?

Todos coincidirán conmigo en que no hay dinero para pagar esas deudas, generadas porque nadie las cobró cuando debía. Según los datos de Julio Boltvinik, especialista de El Colegio de México, en el país ya somos más de 100 millones de mexicanos los que vivimos en pobreza. Y la Sierra Norte de Puebla no es la excepción: En Ahuazotepec, por ejemplo, el gobierno reconoce que poco más del 62 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza; en este municipio con no más de 12 mil habitantes, cerca de 4 mil presentan "carencia por acceso a la alimentación", y cerca de 9 mil personas habitan "viviendas sin disponibilidad de servicios básicos". A esto hay que sumarle la reciente afectación a las plantaciones de café, que empobrece más a un sector importante de los ciudadanos. Esto sólo es un ejemplo de que, en efecto, estos municipios son, en su mayoría, pobres. ¿De dónde va a sacar el recurso la gente para pagar las deudas? El gobierno debería considerar esto.
Hasta ahora, la única "solución" que los funcionarios le encuentran al asunto es "invitar" a los usuarios a que pasen a convenir su deuda y realicen los pagos correspondientes. La consigna es, pues, pagas o pagas. No están tomando en cuenta la petición de los ciudadanos afectados, hay una política de cerrazón, de oídos sordos, y así no se puede llegar a ningún acuerdo.
Desde mi modesto punto de vista, no es con cortes de energía, con intimidaciones, amenazando con denuncias penales por "robo de energía", actuando de manera prepotente y arbitraria como se va a solucionar el problema; con esto sólo ahondan la irritación de los ciudadanos. Aunque la CFE diga lo contrario, no hay una verdadera propuesta de solución por parte de la paraestatal interesada en cobrar dicha deuda. Estoy seguro de que nadie se niega a pagar el servicio de energía eléctrica, siempre y cuando se tome en cuenta la pobreza en que vive la mayoría de la población.
¿Qué propone Antorcha?
Primero: Alto a las demandas penales. La CFE debe dejar de intimidar a los ciudadanos con demandas penales por el "robo de energía", porque son absurdas y prepotentes.
Segundo: Cese inmediato a los apagones. Pues si la CFE se queja de la pérdida económica, nadie se hace responsable por las pérdidas de económicas que sufre la ciudadanía que apenas tiene para comprar sus perecederos y los pequeños comercios.
Tercero: borrón y cuenta nueva. Tomando en cuenta que la economía es incipiente; que no hay fuentes de empleo seguras y bien retribuidas; que la mayoría vivimos al día y, finalmente, que no somos los responsables de la deuda, proponemos que ésta se le quite a quienes paguen puntalmente el servicio en el plazo de un año.
Cuarto: cobertura total de luz. La CFE debe comprometerse a brindar un servicio de calidad y un cobro justo del suministro de energía eléctrica; además, debe comprometerse a cubrir al 100 por ciento esta necesidad en la zona, así como a remplazar postes, transformadores y cables que ya se encuentran inservibles, y que amenazan con caerse por el deterioro.
No existe otra solución al problema. El gobierno federal debe hacerse cargo de los problemas que acarrean las políticas que implementa, pues el que paga los platos rotos es el pueblo humilde y trabajador, al que el modelo económico tiene sumido en la pobreza a causa de una injusta distribución de la riqueza.
Ante tanto manoseo político del problema, y en prevención de ataques, me adelanto diciendo que el único propósito de esta toma de posición pública de Antorcha es poner nuestro granito de arena para encontrar soluciones en beneficio de los serranos. Los antorchistas, como todos en la región, también somos afectados por estos problemas y por eso hoy levantamos nuestra mano en señal de protesta y anunciamos que en los próximos días realizaremos una marcha de 5 mil antorchistas exigiendo una solución al conflicto y un cese a los cobros abusivos.
La situación es preocupante y no debe echársele más leña al fuego; se debe reflexionar sobre la política autoritaria y cuadrada empleada para castigar a un pueblo que no tiene la culpa y que protesta contra lo que siente como una injusticia. El horno no está para bollos.
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