• La decadencia del capitalismo estadounidense impacta a Guerrero y exige una nueva fuerza social organizada
En Guerrero, la realidad desde hace mucho nos golpea el rostro en las montañas, en las sierras, en las costas y los valles. Pero, lamentablemente, desde hace unos meses han aparecido indicios de que las cosas van a empeorar por la coyuntura actual, dado que el intervencionismo estadounidense cierne sus tentáculos en nuestro país. Para entender este peligro hay que levantar la vista al acontecer mundial.
La reciente entrevista que realizó la revista Buzos de la Noticia al secretario general del Movimiento Antorchista Nacional, el ingeniero Aquiles Córdova Morán, es una brújula científica que nos orienta sobre lo que pasa en México y sobre lo que está en juego en la coyuntura mundial actual.
El mundo está cambiando; la multipolaridad liderada por China y Rusia al frente de los Brics nos abre una rendija de esperanza.
Este artículo recoge una síntesis de su análisis. El diagnóstico es demoledor: el capitalismo estadounidense ha entrado en una fase de decadencia irreversible como consecuencia lógica de su propio éxito.
Al sustituir al obrero por robots para aumentar su eficiencia, el capital está cavando su propia tumba, pues es el trabajo humano el único que crea valor nuevo. Al eliminar al trabajador, la tasa de ganancia cae y el imperio que sirve a los ricos más poderosos del mundo, desesperado, se vuelve una fiera herida.
Esta desesperación tiene consecuencias directas para nosotros; sufriremos los embates de Estados Unidos, que nos ve como su "retaguardia" estratégica, que nos quiere como maquiladores a bajo costo y que, con el T-MEC —que no es un motor de desarrollo, sino un candado que nos amarra—, busca los minerales, el agua y la mano de obra barata que le permita seguir generando ganancias.

Mientras tanto, la derecha en México se ha quitado la máscara; sus voceros claman por la intervención gringa para "salvarnos" del narco, pero son unos traidores a la patria que fingen ignorar que es el imperio el que alimenta el negocio de las drogas para sostener su banca y su industria armamentista. Lo decimos claro: entre la derecha entreguista y la 4T, no hay duda, la salida no está hacia atrás, hacia la derecha.
Sin embargo, no podemos llamar "combate a la pobreza" a la simple transferencia de dinero; esta no resuelve la falta de hospitales, la carencia de infraestructura ni el rezago educativo.
Al contrario, eso maleduca a la gente, haciéndole creer que el remedio es la dádiva y no el mejoramiento radical del modelo económico capitalista, pero Morena no se ha propuesto transformarlo realmente.
Lo que se concluye con este análisis mundial y nacional es que ahora el capitalismo mexicano, ya de por sí explotador en exceso, se verá sometido por el capitalismo norteamericano, con lo cual la crisis económica, social y política aumentará el sufrimiento de amplios sectores de la población.

Entonces, ¿qué hacer? La respuesta es clara: formar una nueva fuerza social, nacionalista, que tenga como objetivo llevar a cabo esta transformación de nuestro modelo económico.
El mundo está cambiando; la multipolaridad liderada por China y Rusia al frente de los Brics nos abre una rendija de esperanza. No es que ellos vayan a venir a hacernos la tarea, pero ese nuevo orden mundial permitirá que países como el nuestro puedan negociar con dignidad, sin la bota del imperio en el cuello.
Guerrero, una entidad en la que históricamente se han manifestado los problemas sociales con más agresividad, tiene ahora, como antaño, la honrosa tarea de iniciar el camino de la liberación. Por ello, el antorchismo insiste a los guerrerenses en que urge la organización social de los sectores populares.
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