Es sabido por muchos que la actividad periodística tiene como finalidad informar de manera concisa y objetiva sobre el acontecer diario, hacer accesible a la ciudadanía la información que le permita tomar decisiones, sobre todo decisiones políticas, muchas de ellas de gran importancia pues de ellas depende el rumbo de una nación. Es en esta función en donde radica la importancia de los medios masivos de comunicación, por ende, es imprescindible que el periodista y el comunicólogo investiguen, lo mejor posible y de manera honrada, aquello sobre lo que informan y no se permitan, como todo buen predicador, interpretar la realidad como si interpretaran la palabra del Señor.
Digo esto porque el pasado 29 de junio, en el noticiero de Canal 10 Notivisión Peninsular, la reportera Rosi Dorado transmitió una información sobre una colonia que ha sido creada recientemente por ciudadanos quintanarroenses de extracción muy humilde, gente de escasos o nulos recursos económicos, y que precisamente por desconocer el proceso legal para legalizar sus viviendas, solicitaron el auxilio del Movimiento Antorchista.
Sin embargo, Rosi Dorado, con evidente desconocimiento de lo que pasa con la gente pobre que vive en el mismo estado que ella, aseguró: "el asentamiento Mártires de Antorchistas (sic) donde viven poco más de 300 familias, podría ser uno de los terrenos pertenecientes al ejido Calderitas que se vendió de manera ilegal. El Dirigente del Movimiento Antorchista en Quintan Roo, Dimas Romero, sufrió de amnesia temporal al cuestionarlo sobre el monto por el cual fue adquirido", y sigue "el actual dirigente de esta organización en Quintana Roo, está haciendo negocio, ya que sigue ofertando las tierras en 25 mil pesos".
Ante las aseveraciones de Canal 10, creo necesario hacer algunas aclaraciones. Primero, ante la falta de programas de vivienda por parte de las autoridades gubernamentales, los ciudadanos se vieron en la necesidad, desde hace once años, de acudir a las filas del Movimiento Antorchista para solicitar su apoyo y así poder obtener un lote para construir una humilde vivienda. Y hasta donde sé el acceso a la vivienda digna es un derecho de todo mexicano, por lo que no es ningún delito y mucho menos un abuso ayudar a la gente pobre a obtener un hogar, o ¿lo es, señora conductora?
Segundo. Aunque es clara la intención de golpear y desprestigiar el trabajo que el Movimiento Antorchista hace en Quintana Roo, los argumentos tampoco se sostienen, pues el terreno donde ahora se asienta la colonia Mártires Antorchistas fue adquirido por sus ahora habitantes de manera totalmente legal, lo podemos demostrar ante las instancias judiciales correspondientes de ser necesario. Si el reportero de Canal 10 se hubiera acercado con limpias intenciones a informase sobre lo que en realidad sucedió, también se lo hubiéramos podido explicar. Pero la línea editorial ya estaba dictada, golpear a Antorcha.
Sigo. Durante el interrogatorio cuasi judicial que el reportero hizo a nuestro dirigente estatal, éste le dijo que las tierras no fueron adquiridas en una asamblea ejidal en presencia de autoridades agrarias, sino que el Gobierno del Estado se comprometió a regularizar esos terrenos, y en esta resolución estuvieron de acuerdo la Procuraduría Agraria, la Mesa Directiva del Ejido Calderitas y Antorcha Campesina. Fue en estas reuniones en donde, viendo la necesidad de vivienda digna para la gente pobre del estado, se acordó el procedimiento para la desincorporación de estas hectáreas del ejido Calderitas y su incorporación a plan de Desarrollo Urbano, y así se pudiera construir casas en esta zona.
Además, los habitantes de dicha colonia están pagando lo justo por un terreno, de ninguna manera alguien se está enriqueciendo con esta venta de lotes, ya que los colonos sólo pagan lo mínimo a diferencia de lo que pagarían con algún ejidatario o particular que los venden en más de cien mil pesos.
Esto pudo haber descubierto la reportera de haber investigado limpiamente y a fondo sobre la colonia Mártires Antorchistas. Pero no, tanto ella como la presentadora emitieron una opinión parcializada, desinformada, ignorando totalmente el problema, desconociendo la necesidad de la gente que no tiene dónde vivir. Yo invito, a la presentadora, reportero y a cualquiera interesado en el tema, que venga, se dé una vuelta y vea cómo se vive aquí, donde la gente se pasa todos los días pensando qué es lo que va a comer mañana, con qué dinero va a educar a sus hijos, cómo los va a cuidar, a vestir. Si tiene buenas intenciones, se dará cuenta de que estos terrenos vienen a ser un respiro, aire fresco para quien antes no tenía ni siquiera un techo donde pasar la noche. Ahora tienen una preocupación menos.
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