Para miles de mexicanos organizados en el Movimiento Antorchista Nacional, que tiene presencia en los 32 estados de la república mexicana, el 6 de junio no es una fecha cualquiera, sino que es un día que posee un significado muy especial y educativo para su activismo. En este día no sólo se rinde homenaje a todos los caídos, compañeros que han fallecido en distintas circunstancias siendo parte de esta organización social, ya sea abatidos por las balas enemigas, o incluso de alguna enfermedad que acabó con su vida. Es un espacio de reflexión para que todo el antorchismo nacional resalte su existencia, pero también, sobre todo, su legado, su ejemplo, y vislumbre su camino hacia el futuro, siempre con paso firme, convencidos de que la razón los asiste, y su lucha por una vida más plena, justa y sin carencias para las clases desposeídas está condenada a la victoria.
En esta ocasión platicamos con la dirigente del antorchismo capitalino, Gloria Brito Nájera, sobre el significado de esta fecha tan importante, sobre todo porque ella es una militante de muchos años, y con gran experiencia dentro de esta organización, cuyos ideales continúan firmes, y sabe que Antorcha va por el camino correcto.

¿Qué representa el 6 de junio para el Movimiento Antorchista Nacional?
El 6 de junio es una de las fechas más profundas para nosotros. Es el día en que recordamos a nuestros mártires: hombres y mujeres luchadores sociales del pueblo, asesinados por las balas de la reacción terrateniente y caciquil, por el único “delito” de organizar a campesinos o colonos, y de exigir justicia. Esta fecha nos recuerda cada año que nuestra organización ha pagado un precio muy alto por cumplir su tarea de educar y organizar al pueblo.
¿Por qué se realiza el acto central en Tecomatlán, Puebla?
Porque ahí nació Antorcha hace 52 años. Tecomatlán es el origen de nuestra lucha y también el lugar donde descansan muchos de nuestros compañeros en el mausoleo tecomateco En ese lugar descansan decenas de luchadores antorchistas, y ahí, el discurso del orador designado por nuestra organización enaltece la herencia de lucha, entrega y sacrificio de todos nuestros compañeros caídos. Cada año realizamos una marcha luctuosa por sus calles y una concentración para rendirles homenaje. Nuestras actividades en esta fecha cerrarán el próximo domingo 7 de junio, con un acto cultural y con el discurso político, siempre útil y necesario para los antorchistas de todo el país, de nuestro secretario general y fundador del Movimiento Antorchista, el querido Maestro Aquiles Córdova Morán.
¿Qué significan los compañeros caídos para los antorchistas de hoy?
Son un ejemplo permanente. Nos enseñan consecuencia, firmeza y lealtad a una causa. Su sacrificio no fue en vano. Gracias a esa entrega, Antorcha ha podido mantenerse y crecer a pesar de la represión, las amenazas y los asesinatos que intentaron detenernos. Nuestros mártires nos dejaron un trabajo: continuar organizando y educando a las masas oprimidas y olvidadas de México. Y nosotros tenemos el compromiso de hacerlo con la misma convicción.
El Movimiento ha enfrentado momentos muy dolorosos. ¿Cómo impactaron esos hechos en la organización?
Desde que nació Antorcha los enemigos del progreso quisieron frenar nuestra labor y lucha diaria. Intentaron detenernos con amenazas, con golpes y, en los casos más dolorosos, con asesinatos. Los últimos asesinatos que hemos sufrido fueron los de nuestros compañeros Conrado y Mercedes, junto con su pequeño e inocente hijo Vladimir, masacrados por torvos asesinos hace tres años en el estado de Guerrero; y antes de ellos se suman compañeros caídos en Chiapas, Chimalhuacán e Ixtapaluca, y desde el inicio del trabajo organizativo, en Tecomatlán, en la Mixteca poblana, y posteriormente en Huitzilan de Serdán, Puebla. Muchos de nuestros mejores antorchistas han sido asesinados a manos de bandas de caciques. Sin embargo, nuestra lucha sigue. Lejos de debilitarnos, esos golpes han reforzado nuestra convicción. Porque cuando uno ve que hay compañeros dispuestos a dar la vida por una causa justa, entiende que esa causa vale la pena.
¿Qué enseñanza deja el 6 de junio a las nuevas generaciones?
Que no cualquiera puede mantenerse firme durante años trabajando por el pueblo. Recordar a quienes no desertaron y se mantuvieron leales hasta el final nos da fuerza. Todos los que han muerto siendo antorchistas pertenecen, como ha dicho nuestro dirigente nacional, a la estirpe de los indispensables. Son una lección permanente, un ejemplo que estamos obligados a seguir, por su espíritu de lucha en defensa del pueblo pobre de México. Mientras Antorcha viva, ellos vivirán en nuestra conciencia.

¿Con qué mensaje resumiría el sentido de esta fecha?
Recordar a nuestros mártires significa continuar su lucha. Ellos son el recuerdo permanente de que hemos adquirido un compromiso histórico, porque su sacrificio no fue en vano, por eso, esta fecha es inolvidable, es una fecha de memoria, de homenaje y de reivindicación, porque nuestros caídos nos dejaron un trabajo de educación y organización de las masas oprimidas y olvidadas de nuestra patria, y nosotros, los que seguimos su ejemplo, tenemos el compromiso de continuar con firmeza, sin descanso y con entusiasmo la lucha en la que ellos dejaron todo, hasta su vida. Por eso afirmamos en nuestra consigna:
¡Morir por Antorcha no es morir! ¡Morir por Antorcha es vivir!
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