MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

¿Han perdido la motivación los jóvenes para estudiar?

image

• El excesivo consumo digital aleja al alumnado de un sano desarrollo académico e integral

Hoy en día, al parecer, los estudiantes han perdido en buena medida los motivos para seguir estudiando, para seguir haciendo ciencia. Pareciera que los atrae más el hecho de realizar actividades como perderse en redes sociales, salir con los amigos quizá a jugar o practicar algún deporte, o bien, simplemente pararse en alguna esquina y molestar a los vecinos o a los transeúntes más tarde en otras colonias.

Este comportamiento pareciera normal, propio de la juventud, pero si analizamos bien el fenómeno podemos ir concluyendo que esto obedece a otros factores y circunstancias que se producen en el entorno social donde viven y, además, a toda la influencia que reciben a través de los medios informativos y redes sociales. 

Pues bien, visto el asunto desde este ángulo, daremos algunos datos para analizar mejor el problema. De acuerdo con estudios sobre este tipo de problemas, se menciona que alrededor del 71.6 % de los estudiantes presentan algún grado de adicción al internet y redes sociales; un 35 % de los adolescentes entre trece y diecisiete años usa las redes sociales varias veces al día o prácticamente todo el día. Hay, pues, un uso excesivo de los medios digitales.

Otros datos más: un 42 % busca información académica para apoyarse en sus materias; un 27 % tiene comunicación directa con amigos y familiares a través de chats o videollamadas, un 25 % sólo busca entretenimiento general (visualización de memes, videos o imágenes graciosas).

Como podemos ver, prácticamente los jóvenes hoy en día viven digitalmente. ¿Y qué trae como consecuencia todo esto? Estrés, ansiedad, depresión, impulsividad, rebeldía y falta de respeto a sus mayores o autoridades educativas.

Esta crisis mental que padecen repercute en la vida integral de los estudiantes, y ya en el seno familiar es difícil de controlar, lo que se ve reflejado también en la convivencia dentro de las instituciones educativas. Se vuelve un problema que no será fácil combatir, pero que sabemos puede tener solución si entendemos los antecedentes de esta conducta.

Por lo tanto, ¿qué tendrán que hacer los padres de familia en primer lugar? ¿Qué les toca hacer a los profesores al educarlos? Repito, no es un problema sencillo porque es un problema integral, surgido en esta etapa de la vida y de la era digital.

Alrededor del 71.6 % de los estudiantes presentan algún grado de adicción al internet y redes sociales.

Una vez que tratemos de entender este fenómeno social, trataremos también de darle una salida para bien de los estudiantes y de la sociedad en general.

Pues bien, entonces, si estamos tratando de entender bien el problema como algo integral, la solución tiene que ser integral también; pienso que los profesores, los educadores, tenemos que empezar por prepararnos psicológica y científicamente para poder darles una salida, en la medida de nuestras posibilidades, a los estudiantes.

Esto quiere decir que tenemos el deber de captar en cada momento cómo vive el estudiante, qué problemas tiene en casa, qué es lo que más le preocupa. Interesarnos, pues, por sus problemas, pero sin caer en la compasión, y motivarlos, impulsarlos a seguir estudiando; que sepan que en el profesor tienen a un amigo más, pero sin caer en preferencias.

Todo ello dependerá en buena medida, creo yo, de cómo vayamos tratando este problema para que el estudiante sepa que puede realizar muchas cosas, estudiar bien y lograr una profesión, explicándole siempre la realidad en la que vivimos, pero sin prometerles cosas que no se pueden cumplir.

Creo que al estudiante se le tiene que educar para que viva y analice su propia realidad; motivándolo a través del estudio para que sepa distinguir bien lo bueno de lo malo y apoyarlo en sus momentos de crisis.

Este es un trabajo complicado, pero si queremos cambiar el rumbo del camino que llevan, algo tenemos que hacer, y creo que a esto están llamados los maestros: a luchar para salvar a los estudiantes de la cárcel donde han estado cayendo de manera muy sutil, pero muy peligrosa al mismo tiempo. 

Nos toca hoy, por lo tanto, luchar por ellos y con ellos. Armémonos, pues, de más conocimientos científicos para educarlos mejor, para que no pierdan el rumbo y logren llegar a un puerto seguro.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más