Considerar la cultura como un gasto secundario y reducir año con año la inversión destinada al arte significa renunciar a la formación de ciudadanos críticos, sensibles y comprometidos con la transformación de la sociedad, advirtió Karina Rivera, directora del Instituto de Artes MacuilXóchitl, al señalar que la educación artística constituye una herramienta indispensable para el desarrollo integral de niños y jóvenes.