El incremento significativamente anormal de las temperaturas en la entidad en los primeros tres meses del año, con récords históricos en el aumento de temperatura, es un aviso anticipado de que en este año serán más elevadas que en los anteriores. Esto ha obligado a prender ventiladores, minisplit, aires acondicionados y otros equipos de enfriamiento que elevan el consumo de energía, mismo que se verá reflejado en los recibos de pago cada mes o bimestre, afectando directamente al bolsillo de las familias de más bajos ingresos económicos. Por eso, el apoyo del subsidio gubernamental es significativo, pero totalmente insuficiente, donde el clima desértico convierte el uso de sistemas de refrigeración es una necesidad básica, más que en un lujo.
Sin embargo, en pleno siglo XXI, hay familias a las que no les alcanzan sus ingresos para comprar aparatos de refrigeración y otras no cuentan con servicio de electricidad, así de desigual esta la sociedad actual en la que vivimos: unos cuantos, con todas las comodidades, lujos y la mayoría viviendo en condiciones precarias y con carencias.
Por tales razones, el gobierno obligado por la presión y movilización de nuestra organización entres los años 2006 al 2011, se creó un esquema de consumo subsidiados para los hogares ubicados en zonas con altas temperaturas en toda la entidad, condición que ha venido cambiando año tras año, este año se amplió un mes, el subsidio estará vigente del primero de abril hasta el 31 de octubre. Esta información se anunció con bombo y platillo como la panacea que reducirá los altos costos del consumo de electricidad, debido al subsidio en los hogares más humildes de la entidad.

El gobierno federal, estatal y la CFE, informaron que la aplicación del subsidio de 30 al 40 % se aplicará en todos los municipios donde se necesite, conforme a las condiciones climáticas registradas. Este apoyo lo recibirán los usuarios domésticos de bajo consumo que se encuentran en localidades clasificadas dentro de las tarifas 1F. Con todas estas pomposas y rimbombantes declaraciones gubernamentales, da la impresión de que no hay porque preocuparse por el consumo de energía en los hogares sonorenses de más bajos ingresos, solo medidas de ahorro de mantenimiento preventivo por los usuarios, cuando se nos dice que “el beneficio se verá reflejado de manera automática en la facturación de los usuarios domésticos con tarifa 1F en la mayoría de los municipios, por lo que no es necesario realizar ningún trámite adicional ante la CFE”. Ahí queda el pronunciamiento oficial, ahora hay que estar al pendiente, atentos al recibo de cobro, para verificar la aplicación de subsidio en los hechos, porque al final el subsidio llega entre el 11% y 20%, eso es lo que ha sucedido año con año.
Por ello, urge un censo para una revisión precisa, hogar por hogar, para validar el consumo y asignar un costo justo y subsidio requerido, donde estén presentes las autoridades y funcionarios de CFE. Ante esta problemática social no bastan los acuerdos y pronunciamientos generales, hay que actuar en lo concreto sobre el fenómeno y ese es el llamado. Todos hemos sido víctimas de costos excesivos injustificados por parte de CFE; hogares con dos o tres focos, viviendas con personas vulnerables y viviendas deshabitadas donde llegan recibos con altos costos como si fueran residencias. Por ello creo que no basta con firmar con CFE convenios de subsidio, se requiere revisión, vigilancia y cumplimiento en cada hogar, ahí dejamos la tarea; víctimas de abusos por parte de la empresa hay muchos. Al final los ciudadanos deben evaluar no solo el discurso sino los resultados.
La mayoría de las declaraciones generales oficiales que se anuncian con bombo y platillo a la población se estrellan contra la dura realidad que se viven en los hogares con las familias de más bajos ingresos, sumando más de 215 mil hogares. Si los recibos llegan muy elevados y poco se puede hacer si se acude de forma individual ante las oficinas de CFE para cambiar la condición, es por eso por lo que se invita a todos los sonorenses, organizados o no en nuestro movimiento a que estén atentos al primer recibo de luz y si no se ve reflejado el descuento del subsidio tan anunciado oficialmente, y de lo contario a levantar la voz, exigir que el servicio de electricidad sea de calidad y bajo costo. Basta de sentirnos asediados cada temporada por el calor, el alto costo del recibo o el corte del servicio, si los resultados no son como los anuncian, entonces vayamos en grupo todos los afectados a las instancias involucradas a exigir que se cumpla en los hechos los acuerdos firmados entre el gobierno y comisión de electricidad Ahí queda pendiente la tarea, estemos atentos.
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