. Los miércoles y jueves, cuando empieza el ensayo, las niñas del grupo infantil de danza folclórica "Idalia Cruz" de la colonia Leyes de Reforma no miran primero al espejo. Miran al techo. Si llueve, el agua se filtra por las láminas, se forman charcos y las madres de familia toman escobas para sacar el agua antes de que alguna resbale. Aun así, nadie suspende el ensayo. La escena resume la paradoja que viven decenas de proyectos culturales comunitarios en México.