• Jóvenes exigen apoyo para 27 residentes tras un año de solicitar apoyo, sin éxito, a la administración morenista
Habitantes del albergue estudiantil ubicado en la cabecera municipal de Felipe Carrillo Puerto denunciaron el abandono de la alcaldesa Mary Hernández Solís, de extracción morenista, quien desde hace más de un año se ha rehusado a ayudar a los estudiantes para mejorar la infraestructura de su inmueble.
A la alcaldesa no le gustan las manifestaciones pero tampoco nos deja opción, y mientras siga con su política de oídos sordos, los estudiantes seguiremos protestando.
En entrevista, Jesús Anderson Ajanel Alejo, responsable de los albergues estudiantiles antorchistas en Quintana Roo, habló sobre la importancia de que los albergues estudiantiles existan y la urgente necesidad de que la presidenta municipal carrilloportense atienda sus demandas elementales.
¿Cómo surge el albergue estudiantil en el municipio de Felipe Carrillo Puerto?
En Quintana Roo contamos con cuatro albergues: dos en Chetumal, uno en Bacalar y otro más en la cabecera municipal de Felipe Carrillo Puerto, todos surgieron hace más de una década por la necesidad que existe en la zona sur del estado.
En la actualidad, muchos jóvenes truncan sus estudios por las limitaciones económicas de los padres y en zonas indígenas, como lo es en Felipe Carrillo Puerto, la situación se torna más difícil, porque al no haber empleos fijos y bien remunerados la mayoría de los jóvenes toman la lamentable opción de postergar sus estudios profesionales para encontrar un trabajo, del que sea, para contribuir al gasto familiar.
Actualmente, el albergue apoya a 27 jóvenes con alimentación, hospedaje y demás servicios que ofrece la instalación; es decir, hemos cambiado la suerte a decenas de estudiantes que por cuestiones económicas se les imposibilitaba seguir el añorado sueño de ser un gran profesionista, para que más adelante ellos también contribuyan en el desarrollo y bienestar de sus pueblos.

¿Los albergues son una oportunidad para la juventud en el municipio más pobre de Quintana Roo?
Desde luego que sí. En la cabecera municipal existen decenas de colonias populares en las que sus habitantes, de escasos recursos económicos, viven en condiciones que los hacen vulnerables porque carecen de lo esencial para sobrevivir y en las comunidades ni se diga, la situación es peor, problemas constantes de la luz, no hay médicos y medicinas, escuelas en muy malas condiciones y la ausencia de obra social.
Grosso modo, el 80 % de la población vive en pobreza y pobreza extrema. Todos esos problemas de desempleo, servicios básicos y ausencia de obra social en qué repercuten: en que se mantenga la pobreza y muchos jóvenes ya no tengan opciones, en que se esfumen sus sueños de ser médicos, arquitectos, ingenieros, abogados, contadores o maestros.
Afortunadamente, Antorcha, en medio de la desesperanza y desigualdad imperante, con mucho esfuerzo luchó para que en el municipio se construyera un albergue, el único de su tipo, que ofrezca servicios elementales con capacidad para 50 estudiantes; sostener este proyecto no ha sido nada fácil, y lo hacemos porque sabemos qué es vivir en la pobreza, en la marginación y el anhelo de salir adelante y en un futuro no muy lejano ser un excelente profesionista.

¿Cómo los ha tratado a ustedes la alcaldesa morenista Mary Hernández?
Nos ignora y menosprecia. Usa el dinero del erario pero no para resolver el tema de las filtraciones que tenemos en el albergue o para un subsidio para la luz, el gas y sostener el comedor, sino para pagarle a algunos periodistas afines al gobierno morenista para desacreditar la lucha legal y justa de los estudiantes.
A la alcaldesa no le gustan las manifestaciones pero tampoco nos deja opción y mientras siga con su política de oídos sordos los estudiantes seguiremos protestando. He de recalcar que el albergue, ubicado en la colonia Juan Bautista Vega, es el hogar de decenas de jóvenes que vienen de comunidades apartadas para cursar la preparatoria o la universidad.
Pero el edificio se desmorona. Filtraciones de agua por todas partes y un abandono acumulado que convierte la vida diaria en una pesadilla. Necesitamos una rehabilitación integral del edificio porque las condiciones son graves. Además, reclamamos un subsidio mensual para cubrir lo indispensable: luz, agua, internet, gas y alimentación.

¿Continuarán la lucha estudiantil?
Desde luego que sí. Los estudiantes hemos buscado por todos los medios una audiencia con la presidenta municipal o con algún funcionario que pueda dar respuestas reales, pero no hemos encontrado soluciones. La respuesta oficial ha sido siempre la misma: "no hay recursos". Un argumento que enciende la indignación de los jóvenes mayas, que ven cómo otras obras avanzan mientras su albergue se hunde.
La crisis de este albergue no es un hecho aislado, sino el reflejo de una marginación histórica en donde más del 80 % de su población está en situación de pobreza multidimensional y carencias severas en acceso a servicios básicos.
Además, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Inegi, las comunidades rurales e indígenas —de donde provienen la mayoría de estos estudiantes— destinan apenas una fracción mínima de su ingreso a la educación, lo que convierte a estos albergues en la única opción viable para seguir estudiando.
La movilización del pasado 4 de junio fue la primera manifestación, pero no descartamos radicalizar las protestas si la administración de Mary Hernández persiste en la indiferencia. Esperamos no tener que escalar, pero si no nos escuchan, nos van a ver en las calles hasta que nos resuelvan.
Mientras tanto, hago un llamado a los universitarios y preparatorianos de todo el municipio a que se sumen a la lucha: hoy es por nuestro albergue, mañana puede ser por alguna escuela de ellos. Muchas gracias.
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