MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

POESÍAS

Poesía

El hombre preso que mira a su hijo

Mario Benedetti
Declama: Oficina de prensa del Movimiento Antorchista Nacional

Cuando dejes de ser un niño verás
que la vida es un asunto difícil
y que en este mundo que te tocó en suerte
hay hombres que son lobos para el hombre.

Pero no importa que hoy no lo comprendas.
Mírame bien. Éste soy yo.
Tu padre en una celda de castigo,
con los ojos gastados de mirar la sombra,
pero con el alma limpia y de pie.

No llores, hijo, no te pongas triste.
Algún día sabrás por qué estoy aquí,
por qué no puedo jugar contigo en la plaza,
ni llevarte de la mano a la escuela.
Estoy aquí porque quise que fueras libre,
porque no quise que tuviéramos miedo,
porque no quise que te arrodillaras
ante los que tienen las armas y el poder.

Me han golpeado, es cierto.
Me han roto los dientes y las costillas,
me han sumergido en el agua helada,
pero no han podido romper lo que siento,
no han podido quitarme el amor que te tengo,
ni la esperanza de verte crecer en un país libre.

Cuando crezcas, hijo, busca la verdad.
No te dejes engañar por las mentiras de los tiranos.
Recuerda siempre quiénes somos y de dónde venimos.
Y si alguna vez te sientes cansado o con miedo,
mira esta celda vacía y recuerda
que tu padre no se rindió.

Sé un hombre de bien, hijo mío.
Ama a tu madre, cuida a tus hermanos.
Y nunca, pero nunca, dejes de luchar
por un mundo más justo y más humano.

Aquí te espero, hijo.
Aunque pasen los años, aquí te espero.
Con el corazón abierto y los brazos listos
para darte el abrazo más largo de mi vida.